Publihistorias: La bebida del emperador

El cognac es un vino que posterior a la fermentación pasa por un proceso de destilación y que sólo puede ser producido en la región de Cognac en Francia, esta región se encuentra en el oeste de aquel país en el departamento de Charente.

Tres son los principales tipos de uva que se utilizan para su fabricación; Ugni Blanc, también conocida como Trebbiano, Folle Blanche y Colombard. Otra bebida idéntica en su elaboración es el brandy, digamos que el cognac es un brandy, pero no todos los brandy son cognac. Existen cuatro populares y grandes fabricantes de Cognac: Hennesy, Martell, Rémy Martin y Courvoisier. La historia de esta última no inició en la región de Cognac, si no cerca de la capital francesa.

Bercy, es hoy uno de los vecindarios más modernos de Paris en él se encuentran el Ministerio de Finan- zas Francés un imponente edificio en la margen del Sena, la Biblioteca Nacional de Francia, la Cinemateca Francesa, entre otras atracciones culturales y turísticas. En 1809, Bercy era un poblado a las afueras de las murallas de Paris y fue en ese poblado y para escapar de los impuestos de la capital francesa donde Emmanuel Courvoisier y el alcalde de Bercy, Lois Gallois, crearon una sociedad para comercializar vinos y licores.

Napoleón era emperador de Francia. Dos años después del inicio de la sociedad, la empresa iba muy bien y gozaba de muy buena fama, tal era el prestigio del negocio que el mismo emperador lo visitó en diferentes ocasiones. Cuando en 1815, Napoleón partió rumbo al exilio en Santa Elena llevaba consigo barricas del licor de Bercy, y convidaba a los marinos ingleses quienes llamaron a la bebida que tanto disfrutaban “El brandy de Napoleón”. A partir de la década de 1920 la leyenda “El cognac de Napoleón” se podía leer debajo del nombre de la marca en la etiqueta de cada botella de la bebida. Hoy es la silueta del general y emperador francés la que aparece encima del nombre de la marca.

La segunda generación de empresarios formada por Felix Courvoisier y Jules Gallois decidieron dar el siguiente paso; tomar el control sobre los productos que comercializaban. En 1828 decidieron mudarse al poblado de Jarnac en el corazón de la región de Cognac. Años después, en 1909, a la denominación de origen se le agregó un protocolo muy estricto en ls fermentación, destilación y añejamiento para que el brandy pudiera ser considerado Cognac. En 1936 la región reconocida para producir la bebida llamada Cognac volvió a ser delimitada.

En 1866 Felix Courvoisier murió sin herederos, por lo que nombró a sus sobrinos los hermanos Curlier quienes cambiaron de nombre al negocio por el de Curlier Brother Cie. El nombre del cognac Courvoisier comenzó a ser un signo de distinción al vestir las mesas de la nobleza y de los reyes en Inglaterra, Suecia, Dina- marca y cuando Napoleón III sobrino del general y emperador le otorgó a la marca el título de Proveedor de Oficial de la Corte Imperial en 1869, la marca alcanzó una categoría que lo diferenciaba de sus principales rivales comerciales. En 1889 en la inauguración de la Torre Eiffel, se sirvió Courvoisier que se había con- vertido en un cognac reconocido.

Para el inicio del siglo XX Courvoisier había cread un sistema de diamantes en la etiqueta del cognac para mostrar la calidad e iba de uno a cuatro, en 1910 los ingleses cambiaron este sistema de diamantes al que conocemos el día de hoy donde los cognacs se clasifican con las siglas VS (Very Special), VSOP (Very Superior Old Pale) y XO (Extra Old).

En 1909 Courvoisier cambió de dueños, su representante en Inglaterra Alfred Simon y su hermano compra- ron la empresa. Mientras Alfred permaneció en Inglaterra, George Simon se mudó a Jarnac para aprender el oficio y dirigir la empresa. Durante los años de la II Guerra Mundial Courvoisier cambió de manos debido a que George tuvo que abandonar Francia y decidió vender por el tiempo que durara la guerra la empresa a dos franceses quienes la devolvieron al inglés al finalizar el conflicto armado.

La década de 1950 marcó innovación en la marca, primero con la botella “Josephine” de un cuello largo y aflautado y cuerpo bombacho. El nombre se le puso en honor a la primera esposa de Napoleón y pronto se volvió la botella distintiva no sólo de Courvoisier, sino de otros fabricantes de Cognac. En 1955 la puesta a la venta de un cognac especial para coctelería llamado “Gala” que no fue tan exitoso.

A lo largo de los siguientes 63 años Courvoisier ha creado y lanzado al mercado diferentes tipos de cognac, además de convertirse en el primer fabricante de esta bebida en poner a la venta cognacs que muestran en su etiqueta su añejamiento. En la casona que Felix Courvoisier y Jules Gallois construyeron en Jarnac se inauguró en 1985 un museo que ofrece tours y catas a los visitantes.

La segunda mitad del siglo XX vio a Courvoisier cambiar de dueño en más de una ocasión. Hoy Courvoisier pertenece al tercer corporativo mundial de licores, Beam Suntory con oficinas centrales en Chicago.

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