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Publicidad en Día de las Madres: ¿dónde queda la salud mental?

El día festivo culturalmente se asocia a un ambiente de gran privilegio, emotividad y romanticismo entre las madres y los hijos, y la publicidad presentada por las marcas perpetua los estereotipos y roles de maternidad: ¿dónde queda la salud mental?

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La madre consumidora cambió
  • Una vez al año se visibiliza a las madres mexicanas y el discurso del día perpetua los roles y el estado idealizado de felicidad.

  • Al ser una fecha de gran consumo, los problemas de la maternidad y temas tabúes no son tocados por la publicidad.

  • No hay lugar para hablar de la realidad que enfrentan: ¿dónde queda la salud mental en la maternidad?

En México, más de 35.2 millones de mexicanas son madres, indica el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y el día de hoy, se espera una derrama económica en el sector de comercio, servicios y turismo por más de 62 mil 400 millones de pesos. El día festivo culturalmente se asocia a un ambiente de gran privilegio, emotividad y romanticismo entre las madres y los hijos, y la publicidad expuesta por las marcas perpetua los estereotipos y roles de la maternidad, no hay lugar para hablar de la realidad; cansancio, arrepentimiento o hasta depresión, ¿dónde queda la salud mental este día?

A lo largo de la historia, la maternidad ha sido vista como una característica intrínseca de las mujeres y se ha constituido como un distintivo socialmente. Actualmente, las mujeres tienen más que el rol definido por su condición biológica, cada vez son más aquellas que participan activamente en la economía, se estima que el 42 por ciento de las mujeres mexicanas lo hacen.

De acuerdo con el Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO), la tasa de participación económica de las mujeres los últimos 17 años osciló entre 40 y 45 por ciento. Sin embargo, aún existe una gran brecha de género que se define, en muchas ocasiones, por la decisión de las profesionistas sobre la maternidad.

El pensamiento en torno a la maternidad se está transformando por el acceso a la educación superior, formación profesional, inserción en el mercado laboral y construcción de trayectorias, donde el ser madre ya no es una opción, sino una elección.

Asimismo, 7 de cada 10 mujeres de 15 años y más han tenido al menos un hijo nacido vivo, es decir, el 72.4 por ciento.

Desde 1992, se festeja el 10 de mayo como una jornada para valorar a aquellas mexicanas que son madres. Hoy se espera que el sector de alimentos y entretenimiento tengan mayor notoriedad y el ticket de compra o consumo más frecuente estará en un rango de 500 y mil 100 pesos, de acuerdo con información de la Concanaco Servytur.

En ese sentido, la publicidad va dirigida al consumo y las instituciones recomiendan comprar en el comercio formal, el cual contribuye al crecimiento económico del país; no obstante, en el único día que se visibiliza a las madres se olvida un punto primordial para el desarrollo de la maternidad y de la infancia: la salud mental.

A decir de Sandra Fernández, psicóloga y Directora de LECI A.C., en la cultura mexicana se cree que no es primordial atender la salud mental.

“Cuando se ha demostrado que la mayor parte de las enfermedades físicas tienen su origen en el manejo poco prudente de las  emociones y por lo tanto de las enfermedades mentales”.

Día de las Madres deja a un lado tabúes; depresión posparto, un problema de salud mental que aqueja los primeros meses de maternidad

En el Día de las Madres, los problemas y los temas tabúes no suelen tocarse: la depresión posparto es uno de ellos.

Y es que la construcción de la maternidad va más allá de un estado idealizado de felicidad y satisfacción que dificulta el reconocimiento de dicha depresión y la aceptación de que en los primeros meses de maternidad muchas madres experimentan sentimientos contrarios al goce y alegría esperados, apunta la investigación “Depresión posparto, un problema de salud pública que requiere de mayor atención en México” realizado por la Dirección de Investigaciones Epidemiológicas y Psicosociales del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz.

Mundialmente, la enfermedad es reconocida como un problema de suma importancia de salud pública por las consecuencias negativas sobre salud y bienestar de la madre y los infantes.

Para Sandra Fernández, psicóloga y Directora de LECI A.C., “la depresión posparto (refiere) a la tristeza moderada acompañada de sentimientos de infelicidad, estrés, ansiedad o preocupación que experimenta una mujer tras haber dado a luz. Puede ser notoria dos semanas después del nacimiento del bebé hasta un año más tarde”.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la depresión es uno de los trastornos que ocasiona mayor discapacidad del mundo y se estimó que, para el 2020, sería la principal causa de discapacidad en las mujeres.

Durante la depresión posparto, “la madre no puede cubrir las necesidades del bebé, puede dar respuestas emotivas  erróneas que lo afectan e impactan de manera directa en su salud física y emocional. Por ello la persona debe ser acompañada con un tratamiento clínico o terapéutico para sobrellevar el trastorno, así como acompañarse de familiares que le asistan durante este proceso”, puntualizó la Directora de LECI A.C.

Con conocimiento del problema de salud pública donde entre 13 por ciento y 15 por ciento de las madres padece depresión posparto, muchos países han incluido dentro de sus políticas de salud, la atención a la salud mental de las madres durante el embarazo.

Desde la perspectiva de Sandra Fernández, en la actualidad hay mayor conocimiento de la afectación, y por ende, mayor atención clínica y terapéutica.

“En consulta, la mayor parte es para pacientes con ansiedad y/o depresión. La depresión inicia por pérdida de interés, poca motivación por actividades antes emocionantes, ganas de llorar, sentimiento de vacío, también la irritabilidad o enojo pueden ocultar una tristeza extrema”, expuso.

La depresión posparto tiene consecuencias perjudiciales en la madre y en los infantes. Por ello, es necesario atenderla, las mujeres deben estar acompañadas de respuestas empáticas sobre la depresión, asimismo, deben buscar su empoderamiento y reflexionar sobre actitudes, prejuicios y representaciones sobre maternidad.

De no ser así y salir adelante de la depresión con circunstancias de la vida cotidiana, Sandra Fernández aseguró que a su paso hay secuelas de conflictos familiares, ruptura del vínculo madre e hijo y en ocasiones se convierte en un trastorno depresivo crónico que requiere intervención médica especializada.

El Día de las Madres, más allá de ser un día festivo es un día para reflexionar sobre la romantización de la maternidad y las consecuencias de la misma las mujeres mexicanas.

La construcción de la maternidad va más allá del rol productivo, de agradecimiento y de emotividad. El día es una gran oportunidad para que las marcas y el consumo cambien el discurso de idealización de felicidad y promuevan estereotipos de mujeres reales.

 

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