Productos desbordados de creatividad, pero ¿realmente útiles?

Foto: Bigstock

La creatividad puede ser una constante para unos pocos elegidos, pero para la mayoría, es una cualidad que debe trabajarse y que no siempre aparece cuando más se necesita.

Es, en concreto, un proceso estructurado por un pensamiento divergente que permite llegar a caminos no explorados que resultan fantásticos para otros. Está íntimamente ligada a la innovación, pero no es sinónimo de ella.

El concepto constituye actualmente el ADN de las campañas publicitarias y más y más aún, de las empresas que cada vez lanzan más productos desbordados de creatividad.

Pero esto, ¿en qué las beneficia? El 51 por ciento de las empresas afirma que las experiencias generadas para el cliente son el factor número uno en la promoción de una marca, gracias a que estas son capaces de generar mayor confianza y cercanía con los consumidores.

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Así, se puede entender que las compañías inviertan grandes recursos en la creatividad que muestran sus productos, tangibles e intangibles.

Por ejemplo, a alguien se le ocurrió que los teléfonos deberían ser flexibles, algo impensable hace algunos años, que ahora parece una idea tan atractiva que sería replicada por marcas como LG o Samsung.

El portal The Korea Herald reveló que “se espera que Samsung lance más de 100 mil unidades de dispositivos flexibles en el tercer trimestre de este 2017“.

Es decir, llega una idea creativa que apunta a la innovación, la tecnología la hace posible y las marcas la retoman.

Creative Content Configuration Creative Design

De hecho, durante 2019 por cada dólar que las empresas inviertan en innovación requerirá 7 dólares adicionales para el despliegue de la solución.

Esto representa una inversión alta en ese aspecto, pero denota la influencia que tiene la creatividad en la industria.

Sin embargo, de acuerdo TNS, de aquello que las marcas identifican como “innovación” en su oferta comercial, sólo el 15 por ciento corresponde a propuestas realmente nuevas. Más aún, ¿se trata de productos realmente útiles para el consumidor?

La CES 2017, el primer gran evento tecnológico del año, y uno de los más importantes en el mundo, muestra las tendencias que las grandes empresas impondrán a lo largo del año, aunque este año trajo la Hypersuit, con zapatos que permiten “sentir” el terreno por el que se está caminando dentro de un juego o dar patadas de verdad.

No tienen mayor utilidad que sentarse, colocarse el dispositivo y sentir algo en realidad virtual, es decir, gozar de la experiencia y ya. Esto no es exclusivo de los dispositivos complicados, si se considera a The Flyte lightbulb, la bombilla especial flota sobre su base, mientras está encendida.

O la propia marca de neumáticos Goodyear, que diseñó unas llantas que levitan. Los prototipos apodados como Eagle-360, proporcionarían una maniobrabilidad superior a las ruedas alineadas mecánicamente, según el portal Sciencealert.

Lo que no se considera es que sí es un producto creativo, innovador y funcional, pero para autos cuyos prototipos no existen aún. Por lo que por el momento, son inútiles.

Entonces, ¿para qué lanzarlas? Esto aplica no sólo con esta marca y producto, sino que responde al cuestionamiento sobre las razones por las que las compañías lanzan este tipo de productos si no son útiles, y es que es irrelevante.

El objetivo de la marca no es distinguirse por ello, sino que los consumidores la perciban como original, distinguirse por ese toque que la relacione con la creatividad e innovación, características que reditúan en el valor de la marca de forma intangible.

Durante 2019 por cada dólar que las empresas inviertan en innovación requerirá 7 dólares adicionales para el despliegue de la solución

Si bien hace elegir al consumidor una marca sobre otra, también hay que destacar que la experiencia del cliente explica sólo el 1 por ciento del rendimiento financiero de cualquier empresa.

Así, que el objetivo detrás no es el económico, sino que apuestan por el engagement que genera en los consumidores.

Una reciente investigación firmada por Harvard Business Review indicó que los clientes conectados emocionalmente con sus marcas son entre 25 y 100 por ciento más valiosos al hablar de rentabilidad que aquellos que simplemente se dicen satisfechos.

Al final los productos creativos benefician a las empresas, por ello invierten una gran cantidad de recursos a su desarrollo. Basta con voltear hacia las oficinas de Google, famosas por estimular la creatividad de sus empleados.