Primer debate fue un Reality Show; y su evaluación una cuestión de emociones y predilecciones

Los perfiles manifestados son de: Un Parlamentario, un Maestro Universitario, un Tránsfuga, una Novicia y un Show-Man.

En el debate como en el juego de la pirinola “Todos ganan”. Hay una visión del debate por parte del candidato, de su equipo de campaña, de los fieles seguidores (voto duro), de los espectadores y de la sociedad en general.

“Cada quién ve lo que quiere ver”

Dentro del equipo de campaña y del candidato, el objetivo del debate no es el mismo para todos, sus candidatos ganaron.

Hay imágenes acompañadas de sonido en las cuales está más que demostrado el comportamiento durante y al final del debate.

Lo expresamos cómo lo enuncian las frases que reciben el nombre de idiotismo en la gramática, esto dada su incongruencia, así como a su uso misma que es coloquial:

“Lo que se ve no se juzga”

Y vaya que hay materia para calificar:

  • El candidato conocido como AMLO, nada más no debatió, únicamente expuso, evadió, evitó y huyó. Tránsfuga
  • El candidato Anaya, demostró capacidad para debatir, argumentar e iba preparado. Parlamentario
  • El candidato Meade, demostró tener las habilidades de enseñar, además iba bien preparado para exponer, más que argumentar parlamentariamente. Maestro universitario.
  • La candidata Zavala, demostró que le falta camino por recorrer para poder llegar a nivel de candidata presidencial. Novicia

Como sociedad y como individuos estamos reaccionando con un comportamiento característico, cargado de emociones, olvidando el razonamiento, la lógica y la reflexión.

El mismo debate presidencial careció de un autentico enfrentamiento entre los debatientes, así también una falta de preparación y disposición de debatir de algunos de los contendientes, lo que vimos fue una exposición de motivos, de ideas y de señalamientos.

El #DebatePresidencial2018 y su proceso

Estas son las fases del proceso, mismas que iremos comentando

I. Los temas

De suprema relevancia fueron los temas: Seguridad, Corrupción y Democracia, todos son exigencia actual de la población; creemos que dado el número de debatientes (5) con dos temas se hubiera logrado mayor profundidad en la argumentación y participación de los contendientes; a nuestro parecer, el tema de la democracia podría haberse dejado para otra ocasión.

En la encuesta de Consulta Mitofsky los temas de interés para la población y que ocupan los tres lugares más importantes son: Disminución de la pobreza, combate a la inseguridad y corrupción.

II. El formato

Fue mejorado sensiblemente, estuvo bien estructurado, pero falta dar más tiempo a los debatientes y tener una mayor exigencia de los moderadores en las respuestas de los debatientes para lograr profundidad.

Realmente se convirtió en un Reality Show más que en un debate, se asemejó a un programa de “Big-Brother”; fue una exposición de conocimientos, señalamientos, capacidad de argumentación de algunos, así como de elocuencia, de síntesis, de cerrazón y evasión, y por parte de 4 de ellos se tradujo en una acción que describimos con una expresión: “tírele al negro”.

III. Las reglas de armonía

Consideramos que hubo armonía dentro de los tiempos de ataque, de uno a otro contendiente, nadie rebasó la línea del respeto.

IV. El perfil de los debatientes

Este primer debate nos develó paulatinamente de los 5 candidatos, aspectos que influyen en el comportamiento de candidato y consecuentemente en el espectador y posible elector:

  1. El factor generacional o sea su edad
  2. Su carácter, temperamento
  3. Su manera de pensar o sentir;
  4. Su modo de persuasión

A continuación, hacemos algunas acotaciones al respecto de estos 4 aspectos:

1. El factor generacional

Es interesante señalar que estamos ante candidatos de tres generaciones distintas un “Millennial”, dos de la “Generación X” y dos “Baby Bommers”.

Esto indiscutiblemente marca la forma de ver el mundo, los estilos, sus maneras de comunicación, su acercamiento y entendimiento de la tecnología digital y del mundo globalizado, sus ideas mismas que pueden afectar o potenciar al candidato ante los diferentes públicos; es un tema para considerar tanto por el candidato, sus equipos de campaña y por el elector.

2. El carácter de los candidatos

Un carácter fuerte se caracteriza por la capacidad de mantener la propia elección, a pesar de adversidades. Por el contrario, la persona considerada con un carácter débil es fácilmente dominada por el carácter de los demás. Cada elector calificará el carácter de su candidato prelegido. Considero que hay 3 de carácter fuerte y 2 débiles de carácter.

3. Su manera de pensar o sentir; moral y moralidad (los griegos lo llamaban “Ethos”)

Tenemos que valorar quién de los candidatos empata con nuestra formación, educación, valores e imagen del México que queremos: un país sin corrupción, sin impunidad, justo, equitativo, orientado a la persona como centro de acción del diseño de las política y acciones públicas por parte de los gobernantes y funcionarios públicos que vivan al nivel de sus ingresos.

Las propuestas deben repensarse en cuanto a su forma y fondo, no podemos aceptar regresar al periodo medieval y proceder a “Cortar las manos a los corruptos”; debemos repensar y ahora en los próximos debates, observar su corporalidad, incluso sus vestimentas; en este debate todos iban como a un velorio, ropas oscuras.

Por sus mensajes los conoceréis:

Dos candidatos disruptivos:

• Jaime Rodriguez “El Bronco”

• Andrés Manuel López Obrador “El Peje”

Dos candidatos moderados:

• Ricardo Anaya Cortés

• Jose Antonio Meade

Una candidata lánguida en la figura de Margarita Zavala

4. Su modo de persuasión en la retórica (su “Pathos” que es uno de los tres modos junto con el ethos y el logos).

Por supuesto que creemos que, en la forma de expresarse abiertamente, de debatir, estará la forma de mostrar por parte de cada candidato sus pensamientos:

  • Su filosofía política
  • Su filosofía de vida
  • Sus pretensiones, su manera de defenderlas y de ofrecerlas

Debemos estar atentos en los debates a las formas de reaccionar ante las diferencias de los demás (sin creer que su verdad es única), ahí encontraremos elementos significativos para nuestra decisión de elección.

A continuación, presentamos un cuadro en el que reflejamos nuestra percepción de la participación y desempeño de cada uno de los debatientes durante este debate; es una apreciación fundamentada en la lectura y escucha de varios analistas políticos, obviamente no son verdades absolutas, pero sí tratando de ser objetivos.

V. El perfil de los moderadores

Podemos decir que los moderadores Sergio Sarmiento, Denisse Maerker y Azucena Uresti cumplieron con su tarea al pie de la letra; sin embargo, se requieren moderadores igual de preparados que estos tres, pero más retadores, enfocados hacia la búsqueda de las respuestas y a la participación, encargados de cuestionar e interpelar a los contendientes.

VI. Evaluación del Debate

El debate tuvo un proceso aceptable dicho por la mayoría de las personas, de los críticos y de los propios candidatos; el debate cumplió con su tiempo y forma, poco más de 2 horas.

Se habla hasta el cansancio del ganador del debate, sabemos a ciencia cierta que el debate es una parte importante, pero no definitoria para las elecciones ni para el debate en sí; los debates se comienzan a ganar en los posts debates, en las estrategias y actuación de los equipos de campaña y de los candidatos en los diversos campos de acción y medios de comunicación.

Según las encuestas del lunes 23 de abril de 2018 de los periódicos Reforma, El Financiero Bloomberg y comentaristas de Foro TV (Televisa) como Leo Zuckerman, Héctor Aguilar Kamin, Soledad Loeza, el ganador de este debate fue Ricardo Anaya, el gran perdedor fue José Antonio Meade, esto según los analistas y medios especializados; considero que a la larga hay un tercer perdedor y es el tránsfuga Lopez Obrador.

Los ciudadanos que tuvieron el interés de ver el primer debate presidencial este pasado domingo 22 de abril de 2018, en el desarrollo de la disputa, navegaron en un mar de emociones, fuertemente afectadas por sus simpatías y antipatías, lo que hace que la opinión y posiblemente la decisión final pierda integridad.

Reflexión

Nos falta mucho por transitar para alcanzar una cultura de altura democrática y patriótica, enfocada al mejoramiento de las condiciones de vida de la población en su conjunto y dejar de responder a nuestros prejuicios, paradigmas, intereses de poder, de grupo o personales.

Debemos resaltar el hecho de que la sociedad esté actuando, opinando y debatiendo, ya que:

“La política es muy importante en nuestras vidas, tanto que no podemos dejarla en manos de los políticos y menos de sus partidos”

No podemos dejar pasar esta oportunidad de decidir y votar correctamente, no podremos esperar otro sexenio más de traspiés; estamos comprometidos con México y retomo una frase que es adecuada al momento:

“Esta tierra no la heredamos de nuestros padres, se la pedimos prestada a nuestros hijos”

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