Ciertamente la Realidad Aumentada (RA) es una tecnología emocionante. Para 2025, se espera que el mercado global de esta innovación alcance un volumen de 198 mil 170 millones de dólares (mdd). Es decir, 12 veces el tamaño de la Realidad Virtual (RV) para el consumidor solo tres años antes. Si bien ambas técnicas generan gran expectativa de la industria, es claro que la primera tiene un panorama muchísimo más atractivo. Y Google está listo para capitalizarlo.

En una publicación en su blog oficial, Google presentó su más reciente proyecto comercial de RA. Se trata de una nueva versión de su headset Glass Enterprise Edition. De acuerdo con The Verge, cada unidad del dispositivo tendrá un precio de 999 dólares. Como su nombre lo indica, la tecnológica no tiene planeada una venta para el público general. Así como su predecesor, será un aparato que se venda directamente a las compañías y empresas de ciertos sectores.

Frente a la primera Enterpise Edition, estos Glass tienen un procesador más potente, especial para RA. Google apunta que el hardware tendría “visión computacional y funciones complejas de Machine Learning”. Además, el software ahora corre en una versión especializada de Android y el armazón tiene mejores elementos de seguridad. La tecnológica apunta que reforzará su proceso de manufactura para cubrir la creciente demanda de este aparato.

¿Un regreso de Google a los wearables de RA para las masas?

La RA ha probado ser una industria peculiarmente atractiva. Google ha reforzado sus esfuerzos en el mercado para el público general a través del proyecto Lens. Su competidora Microsoft también tiene importantes desarrollos, principalmente en la industria militar y del mobile gaming. También las redes sociales Instagram y Snapchat se pelean por el dominio de la tecnología para explotarla en publicidad. Hasta Nike se ha unido a esta tendencia global.

Pero los Glass Enterprise Edition 2 son una propuesta notable en el mercado. De acuerdo con el mismo Google, es la primera vez que se traslada el producto a una planta de manufactura que pueda satisfacer una demanda masiva. Por supuesto, no se pueden olvidar los problemas de privacidad y dinámica social que el dispositivo causó en su debut al mundo. Pero mucho ha cambiado en los últimos años y podrían hacer un gran regreso al mercado general.

Google presume que sus lentes han permitido a obreros, cirujanos y otros profesionales reducir costos, mejorar tiempos de producción e incrementar la calidad. Asimismo, se avecinan importantes cambios en cuestión de privacidad. Es posible que en unos años, la tecnológica esté dispuesta a revivir sus ambiciones de un Glass para el mercado masivo. Unos que, tras generar confianza en el entorno de negocio, puedan capturar el segmento de la RA.