¿Por qué San Lunes es como un Dementor* que absorbe nuestra alegría y energía para comenzar la semana?

Cuántas veces has escuchado el “qué bueno que ya es viernes”, cuántas más las quejas de los que viven la angustia del domingo en la tarde porque en unas horas llegará el inicio de la semana: el San Lunes se les viene encima como un Dementor. Es así y me pregunto, ¿dónde está el disfrute y la satisfacción de hacer lo que haces antes y después de cada día de labor?

No me es fácil recordar, en mis tiempos de empleado, a más de cinco personas que externaran o demostraran con la calidad de su trabajo, que amaran su actividad. Sí, que trabajaran con auténtica pasión que es justamente el sentimiento que impulsa a desempeñar lo que se hace con absoluto disfrute, convicción y entrega total.

DEMENTOR
Imagen de Javier_Godric. Publicada en urbinavolant.com

La orientación vocacional no existiría si cada uno de nosotros escuchara el llamado que nace en nuestro interior: La vocación. La entiendo como aquello que haces con pasión, eso que lejos de darte flojera, te genera entusiasmo, lo realizas con verdadero deseo y placer sin importar el día ni la hora.

No estoy de acuerdo con eso de que no tuvo oportunidad de ser otra cosa, la verdadera vocación te hace lograrlo todo.

Decenas de familias de abogados o doctores, por ejemplo, hacen que el hijo estudie lo mismo para continuar con el despacho, con el consultorio o simplemente por la tonta ilusión y errónea de ver a su hijo convertido en lo que él es, como si lo que hace fuera el mejor trabajo, el correcto y las demás fueran chambas.

El mundo de los negocios, en nuestro caso de la comunicación: la publicidad y la mercadotecnia es descomunalmente competido y ahora mucho más por las redes sociales en las que es sumamente fácil publicar lo que sea, sí, lo que sea. Es por demás complicado destacar, ser visible ante los ojos de los clientes potenciales, para ello se requiere conocimiento y experiencia, claro está, pero además, sería mucho más fácil si antes que nada pusiéramos por delante nuestra pasión y amor en lo que hacemos, porque eso nos llevaría a desempeñar un trabajo visible, de alta calidad, de esos que se notan, que sobresalen, ¿estás de acuerdo?

Las disciplinas humanas, serían diferentes si se hicieran siempre con pasión, mucho más satisfactorias y mejor realizadas. Desaparecerían los terribles lunes y el malestar del domingo en la tarde. Estaría siempre presente el entusiasmo. ¿Te imaginas a un gobierno con verdadera vocación de servicio, trabajando con pasión y amor por el pueblo y el país? Yo también me reí cuando lo pensé, pero sería maravilloso, ¿verdad?

Te comparto 5 resultados que tendría una persona si trabajara con pasión:

1. Lo que hiciera sería extraordinario para los demás porque tendría calidad y estaría muy bien hecho.

2. Le entusiasmarían lo lunes porque podría continuar gozando su pasión.

3. Su labor diaria sería gozo, un pasatiempo, no sentiría que trabaja y las horas se le pasarían volando.

4. Al terminar cada día, sentiría la genuina satisfacción personal de haber hecho lo que le apasiona y de haber cumplido consigo misma.

5. Impulsaría de manera constante su desarrollo y, por consecuencia, el del país.

¿Qué habría sido del trabajo de Stephen Hawking, Beethoven, de Diego Velázquez, Gabriel García Márquez y de Miguel Ángel, por citar a algunos pocos, si no lo hubieran hecho con pasión?

Gracias por leer, hasta el próximo miércoles.

*Los Dementores son los seres negros que aparecen en los libros de Harry Potter. Son temidos porque se nutren de la felicidad y de los recuerdos alegres, dejando tristeza y desolación.