• Los hombres mexicanos identifican el acoso sexual más grave, como enseñar genitales

  • Sin embargo, creen normales o inofensivas acciones como chiflidos, piropos y miradas

  • Asimismo, tienden a sentir que las campañas son contra ellos, en especial los más jóvenes

México es, por desgracia, todavía uno de los países donde hay una importante brecha de género. En julio, se dio a conocer que todavía hay una profunda desigualdad entre hombres y mujeres en el ámbito laboral, especialmente dentro de los puestos directivos. Este es un reto que se identificaba desde tan atrás como 2017. Pero hay otras dimensiones que son todavía más urgentes que la brecha profesional. Específicamente, con respecto al acoso sexual.


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El acoso sexual es una dolorosa realidad del país. Para noviembre de 2018, El Economista reportaba que solo en la Ciudad de México (CDMX), estos incidentes se habían incrementado en 290 por ciento en cuestión de un mes. Según Milenio, las denuncias por delitos sexuales en el país habían incrementado 20 por ciento en lo que iba del año. Además, Televisa señalaba que, diario, mueren tres mujeres en alguna parte de la República. Otras 49 sufren un abuso.

Cómo abrir los ojos a la realidad del acoso sexual

Tal es la magnitud del problema, que varias organizaciones han retomado el tema en una campaña comercial. Entre ellos, agentes como El Último Acoso, la Fundación Avon y el mismo Gobierno de la CDMX. Pero a finales de octubre, surgió un esfuerzo, unbranded, que pedía a los hombres aceptar que han cometido acoso sexual contra las mujeres. El proyecto fue hecho por ONU Mujeres, de acuerdo con su directora de comunicación en México, Roxana Flores.

Antes de diseñar la campaña, queríamos entender cómo los hombres se podían identificar con el mensaje que se quería transmitir. Hallamos que no distinguen con claridad los conceptos de violencia sexual y de acoso sexual. Además, se deslindan y rechazan toda iniciativa sobre igualdad de género o para eliminar la violencia contra las mujeres. Y la única manera en que los hombres escuchan los mensajes es cuando se los dan otros hombres. De igual a igual.

Tratando de evadir el rechazo

Lo cierto es que muchos hombres, cuando se habla de acoso sexual, rechazan los mensajes. De acuerdo con The Guardian, la población masculina no solo tiende a minimizar la gravedad y frecuencia con la que suceden estos eventos. Además, BBC retomó un estudio donde apunta que los hombres suelen tener mayor empatía por los agresores, lo que les lleva a culpar con mayor frecuencia a las víctimas. Flores apunta que este reto también está presente en México.

En definitiva no hay comunicación que logre que todas las audiencias acepten una campaña contra el acoso sexual por completo. Si hablamos de hombres en general, habrá quienes no estén de acuerdo con el planteamiento de este video. Pero ese es el objetivo de las iniciativas comunicación: tratar de impactar a un grupo muy delimitado y específico de personas con ciertas características. Entre más general haces cualquier campaña, menos impacto logras.

No basta una campaña para acabar con el acoso sexual

La directora de comunicación de ONU Mujeres en México es muy enfática que este esfuerzo de publicidad no es ni de cerca suficiente para acabar con el problema del acoso sexual. Dice que ocurre en calles, transporte público, entornos laborales y educativos, e incluso plazas, parques, bares y baños. Por eso, señala que la organización trabaja desde cuatro pilares, para generar datos, implementar leyes, transformar las normas sociales e invertir en seguridad.

Las mujeres y niñas sufren y temen diversos tipos de violencia sexual en espacios públicos. Agresiones que van desde distintos tipos de acoso sexual y pueden derivar en crímenes tan graves como el feminicidio. Esta realidad limita su libertad, su capacidad de acceder a trabajo y educación, de participar plenamente en la vida pública, acceder a servicios. Este tipo de violencia requiere de intervenciones integrales para prevenir y eliminar esta pandemia mundial.

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