Durante este sábado, dentro de las tendencias en redes sociales, el hashtag #BoicotATarjetas4y5  se hizo tendencia en las conversaciones de los usuarios mexicanos, fenómeno que habla mucho de las nuevas formas que podría tomar la cadena de consumo en los siguientes meses.

Como la propia etiqueta lo indica, la tendencia se relaciona con un llamado por parte de los propios usuarios a no utilizar tarjetas bancarias (especialmente aquellas de crédito) durante las compras que realicen durante el 4 y 5 de enero, fechas especialmente importantes para el consumo si consideramos que son las vísperas de la celebración de Día de Reyes.

¿Un nuevo impuesto?

La razón del llamado al boicot es la inconformidad de los usuarios ante el presunto nuevo impuesto que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) podría cobrar por el uso de tarjetas bancarias.

El pasado 16 de diciembre el senador de Movimiento Ciudadano, Samuel García, publicó en su cuenta de Twitter un video en el que aseguró que las compras realizadas con tarjetas de crédito y débito generarían una factura automática que se remitiría directamente al SAT.

De acuerdo con lo dicho por el senador en el material publicado “con esto, si la autoridad detecta que un contribuyente está gastando más de lo que reporta de ingresos podría requerirlo por ‘discrepancia fiscal’, según el Artículo 91 de la Ley del Impuesto sobre la Renta”, al tiempo que añadió “en palabras lisas y llanas, lo que el SAT te encuentre que discrepe entre tus tarjetas y tus ingresos te lo van a cobrar y te lo van a quitar. Así de sencillo”.

Aunque la senadora Antares Vázquez Alatorre señaló en días recientes que es falso que el SAT sancionará a quienes gasten más en sus tarjetas de crédito. La senadora de Morena explicó en un video publicado en Twitter que la única modificación que se hizo fue que partir del 1 de enero los usuarios de tarjetas bancarias podrían solicitar una factura de sus compras que se entrega de manera inmediata por correo electrónico al vincular sus plásticos con el Registro Federal de Contribuyentes (RFC). Esto nunca será de carácter obligatorio según Vázquez Alatorre.

Aunque esta aclaración está sobre la mesa, lo cierto es que ante los ojos del consumidor la información no es clara y ahora, de llevarse a la práctica el boicot, se podría poner en riesgo los niveles de ventas esperados ante la inclinación de los consumidores por cubrir sus compras con tarjetas de crédito.

Entre plásticos y efectivo

De acuerdo con datos del Departamento de Investigación de Merca2.0, el 83 por ciento de los mexicanos afirma que durante 2020 su principal forma de pago serán las tarjetas bancarias al considerar que es el método más accesible.

Esta tendencia sería especialmente visible en las compras relacionadas con la celebración del Día de Reyes, en donde las estimaciones de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco) de la Ciudad de México indican que el pago con tarjeta de crédito será la principal vía de financiamiento de estos gasto al representar el 16 por ciento.

Con esto en mente, de darse el boicot propuesto, las ventas generadas por los establecimientos se podrían ver afectadas tanto en volumen como en valor del ticket.

Si consideramos la cantidad de ventas que atraen los puntos de venta por su naturaleza, los autoservicios y tiendas departamentales serían las más afectadas, ya que estos establecimientos se quedan con el 42 por ciento de las ventas de la temporada. En segundo lugar quedarían las romerías y tianguis de juguetes informales (26 por ciento), mientras que el comercio electrónico (19 por ciento)  sería el tercer gran perdedor para dejar en cuarta posición a los mercados, negocios establecidos y jugueterías (13 por ciento) según los datos de la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo en Pequeño de la Ciudad de México (Canacope).

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