• De acuerdo con estimados de Statista, Porsche logró ingresos por 23 mil 670 millones de euros en 2018

  • Oliver Blume asumió su cargo como CEO de la automotriz en octubre de 2015, reemplazando a Mathias Müller

  • Entre 1995-96 y 2018, la compañía incrementó sus ventas en más de 10 veces

Mayo ha sido muy extremo para Porsche. Hace unos días, su app de Realidad Aumentada, Visualizer, cobró fama en el ciclo de noticias. Pero a inicios de mayo, se dio a conocer que la compañía debería pagar 535 millones de dólares (mdd) por el llamado Dieselgate. Esta multa fue impuesta por la fiscalía de Stuttgart y fue la tercera impuesta por las autoridades alemanas en menos de un año. Pero el pleito entre el país europeo y la automotriz todavía no termina.

De acuerdo con Reuters, el CEO de Volkswagen (VW) Porsche podría estar bajo investigación por las autoridades alemanas. Oliver Blume, junto con otros empleados de la automotriz, habrían aprobado pagos excesivos a un miembro del consejo de trabajo de la compañía. Si las acusaciones son ciertas, se les podría juzgar en cortes germanas por violación de confianza fiduciaria. La fiscalía de Stuttgart, que lleva el caso, se rehusó a comentar sobre el caso.

Tampoco Porsche o VW comentaron al respecto de las presuntas investigaciones. Las autoridades de Stuttgart también realizaron un búsqueda en las oficinas de Blume. El crimen de violación de confianza fiduciaria podría conllevar una pena de hasta 10 años de cárcel. Es incierto qué otros miembros de la automotriz están bajo observación de Alemania. Cabe destacar que el CEO también forma parte de la junta de directores de su compañía madre.

Un futuro incierto para Porsche

Es claro que los próximos meses serán difíciles para Porsche. Y es que, independientemente de a industria, que un directivo de una empresa esté bajo investigación es un fuerte golpe para las operaciones. El arresto de Carlos Ghosn, ex-presidente de Nissan, dejó a la compañía en una frágil posición que la deja vulnerable con la fusión Renault-Fiat Chrysler. Por su parte, la CFO de Huawei fue arrestada en diciembre, que contribuye a la delicada posición de la tecnológica.

Con las investigaciones alemanas, Porsche podría ver afectada su marca. El golpe sería más severo si se considera que su reputación parecía estar despegando. Hace unos días comenzó la subasta de su modelo más antiguo, en una transacción que presuntamente podría alcanzar un valor de hasta 25 mdd. Y también en esta semana presentó un modelo eléctrico casi por completo silencioso, en una muestra del compromiso de su marca por el medio ambiente.

Por supuesto, las repercusiones de este incidente también dependerán de cómo maneje VW las acusaciones de las autoridades alemanas. Independientemente de los resultados de la investigación o la posible resolución de la corte, la automotriz podría defender al CEO de Porsche frente a los cargos. Esto sería bien visto en cierto nivel, pues implicaría que hay una unidad en la marca. A la vez, podría llegar a generar acusaciones de solapar actos criminales.

La otra alternativa es que VW decida apoyar a las autoridades alemanas con las pesquisas. En este caso, daría la imagen al público de que hay una disposición a perseguir la legalidad de los procesos. Por otro lado, implicaría un reconocimiento oficial de que hay problemas internos en Porsche que ni la automotriz ni su empresa madre tienen la habilidad de resolver. Y esta clase de aceptación no haría favores a la percepción del público sobre la marca.