Polémica por el código que Starbucks exige para permitir entrar a sus baños

La cafetería Starbucks y otras grandes tiendas de Buenos Aires restringen el ingreso a sus baños con códigos que les dan sólo a los clientes que compran algo. Advierten que es ilegal.

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El gran déficit de baños públicos que hay en la ciudad de Buenos Aires obliga a muchos a utilizar los sanitarios de restaurantes, bares y otras tiendas, aun cuando no hayan utilizado los servicios.

Esta situación, muy común en la mayoría de las grandes ciudades, derivó en la capital argentina en que esos locales comerciales instauren un sistema de restricción que permite el acceso a los baños sólo a quienes hayan consumido los productos o servicios que se venden.

Starbucks, por ejemplo, que utiliza un código que figura en el ticket de venta, fue el motivo de conversación en las redes tras un incidente que se hizo viral la semana pasada y despertó el interés de la opinión pública local.

Un cliente, por no tener el código (había dejado el ticket en la mesa del restaurante), no pudo evitar que su hijo, de 3 años, se orinara encima en la puerta del baño. Nunca pudo abrir la puerta. “Es una falta de respeto. El baño tiene que estar disponible, siempre”, publicó este abogado, de 33 años, en la red social Twitter, según dio a conocer La Nación.

Situaciones similares de restricción de acceso a los baños se viven en grandes tiendas como Carrefour y gasolineras como Shell.

La razón es simple: en todo Buenos Aires, según La Nación, hay sólo 13 baños públicos disponibles (todos en plazas y parques). O sea: uno cada 230.700 habitantes. “El argumento que más se escucha entre quienes defienden los baños con clave de acceso es que esta es una práctica habitual en algunos países de Europa y en Estados Unidos. Sin embargo, según explicaron distintos especialistas, en Buenos Aires no es legal, porque existe una resolución que prohíbe a los bares y restaurantes restringir el acceso al baño o exigir consumir para poder usar las instalaciones”, dice el medio.

Pueden cobrar (como ocurre en Chile), pero no pueden impedir el acceso.

El año pasado, luego de un incidente similar con unas personas en un Starbucks de Filadelfia, la cadena de cafeterías decidió que permitirá utilizar los baños a todos en los Estados Unidos.

“El director de la cadena, Howard Schultz, dijo que no desea que sus establecimientos se conviertan en baños públicos, pero que confía en que el personal de cada local podrá tomar la decisión correcta el cien por ciento de las veces”, publicó El Universal.

El display en el que hay que apuntar el código que está en los tickets.