¿Podrías perder tu trabajo?

San Diego CA, USA

La semana pasada salí de mi oficina para hacer un depósito bancario, al llegar a la sucursal me sorprendí al ver que ésta no estaba más ahí, el local se encontraba vacío y en renta. Así, de la noche al día, mi sucursal había desaparecido del mapa de la geografía más cercana a mi trabajo. Compré un café en el centro comercial y, resignado, regresé a mi oficina. Procedí entonces a completar mi intención original que me llevara al banco: fotografié con mi iPhone el cheque, lo trasmití -gracias a una aplicación de mí mismo banco- quedando éste depositado electrónicamente.

Después a hacer una transferencia a mi tarjeta de débito a fin de contar con efectivo digital y verifiqué mi saldo cavilando sobre la utilidad o inutilidad de un cajero, un mostrador y todo un edificio.

Café en mano, me puse a pensar con más detenimiento haciéndome simultáneamente preguntas:

  • ¿Hace cuánto que que no compro un boleto de avión o reservó una habitación de hotel en una agencia de viajes y/o pasé a un mostrador de una aerolínea al llegar al aeropuerto habiendo quiosco de pases de abordar?.
  • ¿Hace cuánto que no pido una pizza usando el teléfono y la voz utilizando en vez una aplicación?.
  • ¿Cuánto hace qué le solicite a alguien que me transcribiera un documento, hiciera una llamada por mi, calculará mis impuestos o me encontrara una información?
  • ¿Cuándo fue la última vez que fui a una librería a comprar un libro sin haberlo solicitado antes online?
  • ¿Cuándo fue la última vez que solicite información de soporte o de ventas a una persona en un establecimiento sin antes consultar un sitio web o una aplicación quedando satisfecho?

Muchos trabajos han desaparecido y muchos más lo harán en los años por venir. Tú que me lees, lo vas a provocado tanto como yo al beneficiar rapidez, comodidad y precio.

Muchas actividades que involucran personas vivas serán robotizadas en el futuro a través de artilugios digitales como “chatbots” (centros de atención para consulta escrita (texto) o verbal (tipo Siri) que resuelven múltiples cosas para los clientes.

Un robot en la industria automotriz sustituye desgraciadamente hasta 5 puestos de trabajo en una cadena de ensamble, lo mismo pasa en otras industrias que son proclives al armado de productos o almacenado de piezas.

Las empresas de servicios empujan la digitalización y la robótica en harás de la eficiencia en costos, un ejemplo es cuando tú adquieres un boleto de avión en la página web de AeroMexico versus comprarlo en un su Call Center donde te aplican un cargo de hasta de $15 USD por la transacción. Pagar servicios utilitarios como telefonía, energía e impuestos en bancos, cada vez es menos facilitado por el emisor bancario y la misma entidad privada o gubernamental ya que genera muchos más procesos y cortos. La pregunta es, ¿hacia dónde va esta tendencia, que actividades sustituirá y, te toca de alguna manera?

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Alejandro es conferencista y escritor www.alexcastaneda.com de nueve títulos abarcando temas sobre productividad, crecimiento personal y empresarial y ha impartido conferencias en toda América. Diseñador gráfico y comunicador de origen con maestrías de la Universidad Internacional del Arte de Florencia Italia, es actualmente catedrático presencial y virtual de la universidad autónoma de Coahuila en las licenciaturas de mercadotecnia. *Las columnas de opinión reflejan el pensar individual y gustos personales de los columnistas, los cuales no necesariamente son compartidos por el equipo Merca2.0.