• Pepsi es una de las marcas de bebidas que ha definido un esquema creativo muy relevante en publicidad, gracias a la competencia que hay en este segmento.

  • La capacidad de una buena historia se ha hecho evidente cada vez más, con la integración de las marcas en esquemas de comunicación sumamente creativa.

  • Las historias de grandes franquicias cinematográficas controladas por son exitosas pautas y las marcas no dudan en asociarse con ellas.

La capacidad de una buena historia se ha puesto a prueba en diversos casos, donde descubrimos el peso de una correcta asociación entre las marcas con los personajes que protagonizan dichas narrativas.

A Pepsi le ha servido recurrir a talento de Marvel, para lograr que la historia de su nueva campaña genere empatía entre lo consumidores.

La estrategia no tiene desperdicio, pues se trata de Paul Rudd, Michael Peña y Taika Waititi. Los primeros dos son actores de Ant-man, mientras que Waititi es director dentro del Universo cinematográfico de Marvel.

“Ni una lata dejada atrás” es el nombre de la pieza en que Rudd y Peña aparecen vistiendo trajes de astronautas y actuando todo tipo de momentos cómicos, con los que buscan ser relevantes ante la audiencia.

Este tipo de estrategias ya la hemos visto con Star Wars y Nissan. La automotriz japonesa incluso asoció uno de sus vehículos, Rogue, para asociarlo en una campaña que convirtió al vehículo en parte de la experiencia de la cinta.

Vincular a las marcas con historias sumamente populares ha hecho que las franquicias cinematográficas se conviertan en lecciones de por qué es necesaria una buena historia en mercadotecnia.

Los resultados que logran estas campañas son destacables. Se trata de aprovechar el interés del consumidor por historias que hoy en día se vuelven indispensables en el mercado.