Patrocinios mundialistas: una apuesta entre el éxito y un rotundo fracaso

Por Alan Campos
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Inesperada. Con este adjetivo se puede describir de buena manera lo que hemos presenciado en la Copa del Mundo de Brasil 2014 hasta el momento. Y no sólo me refiero a la patética forma en la que España se despidió del certamen, sino a las sorpresivas victorias de Costa Rica sobre Italia e Inglaterra o a la casi segura eliminación de Portugal. Y si bien estas sorpresas son tomadas de manera positiva por los aficionados, los patrocinadores tienen una visión completamente diferente.

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Suponga por un momento que es usted el director de marketing de Cemex en Costa Rica y decide invertir una parte de su presupuesto en un patrocinio con la selección de dicho país, patrocinio que evidentemente será mucho más económico que uno con los combinados de Italia, Uruguay o Inglaterra (rivales de los ticos en la primera fase).

Si usted firmó el acuerdo antes de comenzar la eliminatoria mundialista seguramente lo hizo bajo la consideración de que el equipo lograría estar en Brasil 2014 y quizás pudiera llegar a competir contra algún equipo europeo, otro americano (Conmebol) y un africano o un asiático; sin embargo, tras el sorteo es muy probable que sus esperanzas de alcanzar la segunda ronda hayan caído dramáticamente. En fin era un riesgo controlado.

No obstante la casi segura eliminación usted se encuentra feliz porque los tres ex campeones del mundo le darán a su marca muchas más visibilidad que otros rivales igual de complicados, pero menos populares. Tras los dos primeros partidos se da cuenta de que Costa Rica ya está clasificada para los Octavos de Final, excediendo las expectativas que tenía para la inversión que realizó inicialmente, porque obviamente todos los costarricenses (y aledaños) estarán pendientes al próximo juego del equipo.

Por el otro lado ahora póngase en los pies del gerente de marketing de Bimbo. Cuando está usted asignando los presupuestos de marketing para los próximos 4 años se encuentra con que tiene el suficiente dinero para convertirse en sponsor de España para el Mundial de Brasil 2014, y si bien es un acuerdo bastante caro usted decide aceptar pensando que el cuadro ibérico avanzará al certamen sin mayores complicaciones e incluso tendrá una brillante actuación dentro del mismo, sino es que incluso logra refrendar el título.

Cuando usted analizaba los riesgos de apostar tanto dinero en un patrocinio con la selección de España cuál era su presupuesto sobre el accionar del cuadro español dentro de Brasil 2014 ¿Final, Cuartos de Final? Ahora suponga que su principal activo dentro del certamen queda eliminado tras únicamente dos juegos. Oops, desafortunadamente la suerte no le ha sonreído en esta ocasión.

No cabe duda que todos los patrocinios deportivos conllevan un riesgo, que, al igual que en las apuestas deportivas deberían de ir acompañados de momio que nos permitiera conocer de una manera más realista el riesgo-beneficio que existe en invertir en uno u otro equipo. Al final del día los más beneficiados y perjudicados de las sorpresas mundialistas son, sin lugar a dudas, las marcas.

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