• Según Pew, el 79 por ciento de los videos más vistos en la plataforma son hechos por solo 10 por ciento de los creadores

  • Menos del 17 por ciento de los contenidos que se suben a YouTube están completamente en inglés

  • Palabras como Fortnite, prank, worst y Trump tienden a tener un mayor número de vistas en la red social

Entre las principales ventajas (y desventajas) del internet es su relativo nivel de anonimato. Dicha característica permite que, con un poco de ingenio y las herramientas adecuadas, prácticamente todas las personas puedan acceder a casi cualquier contenido en la web. Para redes sociales como YouTube, esta cuestión se ha vuelto tema de intenso debate. En especial alrededor de cómo la población menor de edad consume videos.

Pero los problemas apenas están empezando para la red social. Un estudio del Pew Research Center apunta que los contenidos más populares en YouTube son aquellos dirigidos a niños menores de 13 años. Asimismo, los videos donde aparecen jóvenes que aparentan una edad similar o menor, también suelen atraer una buena cantidad de visualizaciones. Y los recursos donde se combinan ambas circunstancias consiguen el mayor nivel de views de la plataforma.

¿Una tendencia en videos?

Ya en otras ocasiones YouTube se ha metido en problemas por la presencia de menores en sus videos. Pero no es la única red social que tiene una relación difícil con la audiencia joven. Instagram eliminó hace unos días los likes en su plataforma, en parte por los problemas de bullying y autoestima entre los usuarios más pequeños. Facebook, por su parte, también cometió una grave falla en su app Messenger Kids, exponiéndolos a interacciones de riesgo.

A pesar de ser una población problemática, también son un recurso con altas posibilidades de monetización. De acuerdo con AdAge, las compañías Direct-to-Consumer están redoblando esfuerzos de marketing para dirigirse a las poblaciones jóvenes. Además, como lo muestra Statista, las marcas están utilizando con cada vez más frecuencia los canales digitales para llegar a este sector. Los videos, desde 2015, son canales inigualables para estas estrategias.

Por otro lado, es un tema particularmente delicado. Organizaciones como Freedom Sprout advierten que el marketing es dañino para los jóvenes. Y de acuerdo con Raising Children, los riesgos incrementan conforme los individuos afectados son más pequeños. Así pues, es claro que se requiere un mayor control sobre el tipo de videos y contenidos que están disponibles a menores. Algo que tal vez redes sociales y marcas no tienen ninguna intención de regular.