5 nuevas reglas en digital que las marcas deben conocer en 2019

A estas alturas, lo digital ya no es una idea de último momento, es fundamental para la forma en que las personas experimentan y se identifican con las empresas y marcas. De cara al 2019, se tienen que conocer las nuevas reglas para que las compañías tomen ventaja.

En esta era digital, a las marcas les resulta más difícil controlar los elementos que impulsan su percepción frente a la audiencia. Cada vez más, se toma en cuenta la reputación de una marca vía online. Todo es parte de las nuevas reglas de interacción que se presentan.

Después de todo, las nuevas generaciones están moldeadas por la experiencia en línea. Mientras que los que se encuentran fuera de línea se mantienen a la vanguardia. Por esta situación, se tiene que superar la crisis de “identidad moderna”.

Es decir, saber dónde actuar, qué es mejor para una empresa: ¿lo tradicional o las nuevas reglas y tecnologías?

Nuevos espacios, nuevas reglas

Si bien una marca puede vivir en varias pantallas y fuera de ellas, eso no significa que esté bien tener múltiples identidades. Los clientes eventualmente cambiarán y las oportunidades de crecimiento se perderán cuando la marca se aplique de forma incoherente dentro de lo físico y lo digital.

De cualquier forma, el impacto de lo digital ya ha tomado mayor relevancia. Por ejemplo, el almacenamiento de información en la nube, se espera que este aspecto sea un negocio con valor mundial de 67 mil millones de dólares para el 2022, de acuerdo con cifras de Business Wire.

Sin embargo, las tendencias no siempre son adaptables. Cuando Amazon irrumpió en los negocios, muchos pensaban que desaparecerían los libros físicos. En realidad, el mercado se estaba ajustando, ya que en 2016, los impresos vieron un alza en sus ventas.

Si bien es más sencillo distribuir por medio de Internet, la misma democratización digital ha hecho más difícil que se pueda llegar a nuevos públicos. No siempre hay un gran alcance.

¿eCommerce vs Retail?

Las plataformas en línea han ganado relevancia. No sólo en el sector de ventas, sino en múltiples sentidos. Sin importar el tipo de contacto, la experiencia a las que más acostumbrados están las personas debe ser similar. Por eso se deben ajustar las estrategias de omnicomercio, que engloba al retail, al eCommerce, al servicio al cliente y más elementos.

Mientras sigamos viendo lo rentables que son las plazas comerciales y otros espacios físicos, no habrá desaparición. No obstante, hay que tomar en cuenta la transformación constante de lo digital y los cambios que ocasiona. Cada formato tiene sus ventajas y las empresas que aprovechen los beneficios de ambas, serán las que más fácilmente alcancen el éxito.

Además, se tiene que recordar que se está analizando desde los matices que pertenecen a la industria, el mercado, los productos o incluso los clientes, lo que funciona para una marca no necesariamente tiene que funcionar para otra.

Desafíos para marketing digital en 2019

1. Conocer el nuevo panorama general

El panorama mediático está más fragmentado que nunca. A veces, una promoción por correo electrónico conduce a una venta. Para otros clientes, esa interacción es pequeña y nada específica. Por lo mismo, terminan ignorándola.

Hoy se requiere algo más inmediato. Un tweet, una recomendación de un influencer en Instagram, un anuncio de YouTube y una sólida estrategia SEO es la solución para crear una venta. Los clientes tienen una relación diferente con las marcas. Como tal, su estrategia digital debe tener en cuenta dónde se encuentran.

La clave es estudiar a los clientes y saber qué necesitan ofrecerles.

2. Proactividad con los clientes

Las marcas que son proactivas para hacer una experiencia fácil y agradable desarrollan una ventaja competitiva. Conocer al cliente ayuda a crear conexiones más profundas. Cuanto más profundo sea su conocimiento, más amplias serán las oportunidades para personalizar las interacciones mientras se realizan ventas.

Se tienen que segmentar los perfiles de los clientes y observar qué tan similares o diferentes son: desde sus gustos y disgustos, preferencias de marca, hábitos de compra y consumo, etc. Si se diseña una estrategia con el propósito y la audiencia correcta en mente, cada interacción puede influir en la toma de decisiones.

3. Ser multicanal

Cada punto de contacto tiene un propósito distinto. Incluso las nuevas reglas. Un sitio web, por ejemplo, tiene un objetivo diferente a la interacción física. Algunos están destinados a informar, mientras que otros están destinados a entretener. Esta función varía según la marca, pero es vital para llegar como punto de contacto de un posible cliente: ya sea al comienzo, en el medio o distribuido.

Todos estos puntos necesitan conectarse. La historia general de la marca debe ser lo suficientemente rica y flexible para albergar contenido que se dirija a diferentes audiencias en múltiples canales.

4. Adaptabilidad para las personas

Aunque la tecnología avanza a un ritmo rápido, las personas siguen siendo personas. Las experiencias en línea que cautivan a las audiencias generalmente invitan a los usuarios a convertirse en participantes y co-creadores.

Las nuevas tecnologías, como VR y AR elevan el nivel de interacción. Prometen una experiencia tridimensional que imita la vida real. Si se aplica este tipo de apuesta dentro de la estrategia, se puede transportar a los usuarios a un universo distinto, desconectándolos de sus entornos reales.

5. Simplicidad será mejor

La simplicidad, la facilidad de uso y la navegación son requisitos previos en cualquier diseño de experiencia digital. El punto es hacerlo en menos tiempo, de forma memorable y efectiva. Atender esos puntos puede ayudar a crear experiencias más simples.

La simplicidad no solo consiste en eliminar lo que es innecesario, sino también en agregar algo significativo. Los principios expuestos no son exhaustivos. Hay mucha experimentación que su marca necesita para encontrar el lugar adecuado y la voz en formato digital.

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