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No es sólo el Bitcoin, el futbol también vive una burbuja financiera

La compra de Neymar al PSG rompió el valor de mercado de los futbolistas, ya que muchos de ellos tienen un precio muy alto para sus habilidades

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Coutinho

Las criptomonedas viven uno de sus mejores momentos, ya que el fervor y escalada en el valor del Bitcoin derivó en que cada vez más personas quisieran ser parte de este negocio; desde empresas, instituciones financieras, hasta gobiernos, todos quieren su rebanada del pastel.

Esto derivó, aunado a la falta de sustento, a que las monedas digitales vivan jornadas de altibajos muy marcados, en este año no sólo le paso al Bitcoin, que actualmente se encuentra en el umbral de los 14 mil dólares, luego de arrancar el año en rangos de los 900 dólares y llegó a su pico más alto, hasta ahora, rozando los 20 mil billetes verdes; a su vez, el Ethereum probó, por unas horas, las mieles del éxito al pasar de los 8 dólares a las 320 unidades, un incrementó superior al 4 mil por ciento.

A su vez, el IOTA,sustentato en el internet de las cosas, logró un incremento en su valor del 774 por ciento; sin embargo, el negocio del dinero virtual no fue el único que rompió con lo establecido, es decir, con el incremento o decremento natural de un mercado.

Durante 2017, el futbol fue otra industria que rompió abruptamente con la pauta; la llegada de Neymar Jr. al PSG por un valor de 222 millones de euros desestabilizó al mercado de las piernas. No conformes con la llegada del crack brasileño, la institución deportiva fichó al francés de Kyliam Mbappé por 150 millones, que se pagarán al Mónaco el año entrante para no quebrantar el fair play financiero impuesto por la UEFA, fue otro movimiento que detonó el valor de los futbolistas.

Gráfica de Statista, Fuente: Transfermrkt

Pareciera lejos aquel 2013 en el que el Real Madrid se hizo de los servicios del escocés Gareth Bale, proveniente del Tottenham, a cambio 101 millones de euros; una contratación que cimbró al mercado mundial, pero sobretodo al vestidor merengue, en tiempos en los que Cristiano Ronaldo y Leonel Messi compiten año con año por ser el mejor futbolista del mundo y el que más campeonatos consiguen con sus respectivos equipos.

Sí bien es cierto que este tipo de actos abren el abanico e introducen a la competencia a otros jugadores, el hecho de que en los últimos diez años sean estos dos personajes quienes ganen recurrentemente el Balón de Oro contradice a los hechos.

No significa que Bale, Neymar, Suárez, Mbappé, Dembélé, no sean buenos jugadores, ni que puedan no representar el futuro del futbol, pero en la actualidad este valor tazado sobre sus espaldas no corresponde a lo demostrado en la cancha.

Uno de los factores que pueden dar sustento a esta premisa puede ser la edad y que tanto Barcelona como Real Madrid, con Neymar (25 años) y Bale (28 años) en sus filas, hayan conquistado todos los torneos que disputan; sin embargo, esto no se ha dado por su trabajo único en el terreno de juego, uno formó la delantera más peligrosa de la historia (MSN), mientras que el otro completaba el ataque junto con Benzema y Cristiano.

En otro movimiento fuera de lo normal, en esta semana se dio a conocer otra “bomba” en el mercado invernal, el futbol de estufa vuelve a retumbar con la contratación del defensa holandés de 26 años, Virgil Van Dijk, quien ahora defenderá los colores del Liverpool por 100 millones de euros que pagará al Southampton apenas se abra el periodo de transferencias en enero.

Con esta adquisición vuelve a tomar revuelo la otra cara de la novela del verano pasado en la que el protagonista fue Neymar y que tiene como actor secundario al también brasileño Philippe Coutinho, jugador al que, según reportes de prensa, el Barcelona intentará fichar por un precio que oscilará los 100 a 150 millones de euros.

De esta forma observamos cómo se está inflando el valor de los futbolistas sin un sustento alguno, dado a que las directivas se fían de una buena temporada sin que ello reditúe en trofeos. Estaremos a la espera de ver qué sucede en un mes, cuando el PSG se enfrente al Real Madrid por los octavos de final de la Champions League, para saber sí esa multimillonaria inversión valió la pena, así como de todos los efectos en mercadotecnia, publicidad y branding que deriven de ellos; además de que en el verano, la Copa del Mundo, dará pie a que se alteré en una nueva ocasión el mercado de fichajes.

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