Las cifras oficiales en México, desde el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), indican que durante marzo de 2018 se crearon 90 mil 509 empleos, en tanto que en el mismo periodo de 2019 fueron 48 mil 515, lo que representa una baja del 46.4 por ciento. Marzo registró el peor nivel en generación de empleos de los últimos 10 años.

Durante el primer trimestre del 2019 se crearon 269 mil 143 nuevos empleos formales, una caída de 27 por ciento respecto al mismo periodo el año previo.

Las cifras muestran un panorama complicado para quienes están en la búsqueda de empleo. Los profesionales en México enfrentan retos enormes.

En tanto, las pequeñas y grandes empresas tienen el reto de no dejar escapar al mejor talento, de emplear a los mejores y de saber seleccionarlos, en una competencia entre millones.

Ante la situación económica y social existen tendencias que pueden dar un nuevo impulso a quienes están sobrados de talento y así conseguir un panorama mucho más feliz y satisfactorio, y a las empresas, nuevos estándares.

El exvicepresidente senior de gestión de personas de Google, Laszlo Bock, tiene su propia fórmula de trabajo, que lo ha convertido en una leyenda en la industria laboral, aunque para muchos, sus ideas resultan descabelladas.

Di no a los jefes

La primera dicta que sin jerarquías la gente trabaja mejor. Actualmente es CEO de Humu, pero cuando desempeñó ese puesto en Google, la empresa se cuestionó si era necesario tener superiores, si no era mejor el aplanamiento de las jerarquías, la inclusión de la inteligencia colaborativa en la gestión de recursos humanos y de accountability.

Imagen: Bigstock

Es decir, planteó que cada individuo era capaz de rendir cuentas por sus propias fallas y aportar valor. ¿Te imaginas una compañía sin jefes? Google tampoco y por ello no se implementó la teoría de gestión del creativo experto, pero eso no significa que no funcionará en algún punto o que no tenga adeptos.

Tony Hsieh, fundador y consejero delegado de la firma Zappos, trató de implementar un sistema sin jefes y dado que el contexto actual no está listo para recibir estas innovadoras ideas, 14 por ciento de la plantilla de su compañía en ese momento, huyó.

La universidad no es vital

En su libro “La nueva fórmula del trabajo: revelaciones de Google que cambiarán su forma de vivir y liderar”, Laszlo Bock defiende:

Contrate sólo a personas que sean más inteligentes que usted, cueste lo que cueste

No da requerimientos más allá de que las personas sean las más inteligentes y así lo hizo al fundar Humu, la start up que creó junto a otros emprendedores que se fueron de Google, como una especie de laboratorio de teorías creativas sobre recursos humanos, cuyas nuevas ideas venden a otras compañías.

Esta práctica es literal, el candidato no tiene que comprobar estudios, simplemente demostrar su inteligencia sin mayores complicaciones de documentos. Esto lo aplicó en Google, que cada vez contrataba a más gente que no había pasado por la universidad. El gestor defiende que el talento no entiende de maestrías o doctorados.

Ambas tendencias son impensables en compañías tradicionales en el mundo, especialmente en mercados con tradiciones tan arraigadas como México, pero quién sabe, antes era impensable que las empresas colocaran juegos y camas para que sus empleados descansaran, se inspiraran y fueran más creativos, hasta que apareció Google.

Google
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Al final, las teorías de sus gestores de talento, incluido el ex-SVP of People Ops, llevaron a la empresa a la cima entre las firmas más deseadas para trabajar. La revista Fortune la coloca entre las mejores o la revista Forbes, posiciona a Alphabet, como líder en este sentido. Año con año los rankings colocan a Google como la más popular, el sueño de profesionales de todo el mundo. Entonces, ¿Laszlo Bock podría tener razón?