Para nadie es un secreto que Netflix hoy es una de las plataformas más utilizadas alrededor del mundo.

El auge que ha tenido esta red social así como el espacio protagónico que tiene en los hábitos del consumidor han provocado un fenómeno en cadena que ha convertido a la plataforma de streaming en competencia directa para la industria de los condones.

Millones perdidos

No obstante, dicho servicio tiene un gran problema que se traduce en 192 millones de dólares perdidos cada mes perdidos como consecuencia de los más de 24 millones de usuarios que disfrutan del contenido sin pagar, es decir, aquellos que disfrutan del contenido gracias a que un suscriptor ha compartido su contraseña.

Aunque esto podría ser leído, en primera instancia, como un grave problema para el negocio la realidad es que para Netflix parece ser un gran ventaja competitiva frente a sus actuales y próximos rivales, en donde la experiencia del cliente es la que sale ganando.

Ventaja competitiva

Tal y como lo indican desde Adslzone, el CEO de la empresa en más de una ocasión ha dejado claro que estas prácticas son algo intrínseco al servicio con lo que el negocio del mismo ha tenido que aprender a convivir ya que muchas contraseñas legítimas son compartidas en un mismo hogar, lo que convierte a los usuarios de la misma en suscriptores legítimos.

Si se desarrollara un algoritmo para detectar las contraseñas compartidas, esta dinámica se vería afectada, al mismo tiempo que los tiempos de permanencia de los usuarios dentro de la plataforma bajaría de manera considerable, lo que de cualquier manera afectaría la imagen de la plataforma.

Por 660 millones de dólares

En otras palabras, si pusieran en marcha un algoritmo que detectara y prohibiera a los que comparten cuentas, podría castigar accidentalmente a los que comparten cuentas legítimamente, lo que sería injusto y perjudicial para la marca .

De poner en marcha un algoritmo con dichas características, la compañía ganaría 660 millones de dólares más cada año; sin embargo, esta suma podría no compensa la posible falta a sus usuario reales.

La lectura es clara, Netflix entiende que el poder compartir cuenta es otro de los grandes atractivos de su servicio con respecto a otros competidores directos, por lo que prohibir estas acciones sería un claro paso atrás para el crecimiento y distanciamiento de la plataforma frente a otras propuestas. Queda por ver si esto será suficiente para combatir la propuesta de Disney+.