National Geographic admitió fomentar el racismo durante décadas

La editora en jefe de National Geographic, Susan Goldberg, reconoció que las personas de raza negra que vivían fuera de Estados Unidos fue representada como gente exótica, generalmente desnuda, como felices cazadores-recolectores, y otros tipos de clichés

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Imagen de Twitter @NatGeo

La edición más reciente de la revista National Geographic está dedicado por completo al tema racial, así lo demuestra la portada; la editora en jefe, Susan Goldberg realizó un llamado a la reflexión con motivo del 50 aniversario del asesinato de Martin Luther King Jr.

“La raza no es una construcción biológica, es una construcción social que puede tener efectos devastadores. Muchos de los horrores del siglo pasado se deben en parte a la idea de que una raza es inferior a otra. Este tipo de distinciones continúan hasta el día de hoy a estructurar nuestra vida política, nuestras comunidades y nuestra identidad”, señala el artículo de la editora.

Sin embargo, esta visión de equidad de raza no siempre fue así, Goldberg reconoció que la revista fomentó el racismo durante décadas. Tras una evaluación que la propia publicación confió al historiador, John Edwin Mason, profesor de la Universidad de Virginia, quien está especializado en historia de la fotografía e historia del África.

Mason realizó una evaluación de las cobertura de National Geographic desde que se publicó en 1888, hasta estos días. Dentro de lo que encontró el historiador es que hasta 1970, la revista ignoró casi por completo a la gente de raza negra que vivía en Estados Unidos, la visión de la publicación hacia este sector de la población era de trabajadores domésticos o de construcción.

En tanto, la gente de raza negra que, durante ese periodo vivía fuera de Estados Unidos, eran prácticamente caricaturizados por la revista, ya que los representó como gente exótica, generalmente desnuda, como felices cazadores-recolectores, nobles salvajes, entre otros tipos de clichés.

“Los americanos recibían ideas sobre la vida en otras partes del mundo de películas y dibujos animados racistas, como Tarzán. Además existían leyes de segregación. En ese contexto, National Geographic no enseñaba nada, sino que se limitaba a reforzar estos mensajes racistas”, concluyó Mason.