NASA declara la guerra a Space X al anunciar que también harán viajes turísticos a la Luna

Después del sorpresivo anuncio de que Space X realizará el primer viaje turístico a la Luna en 2018, la NASA ha respondido.

En los últimos años la carrera espacial ha vuelto a tomar relevancia en el panorama internacional. Pero ya no se trata de una pelea entre dos imponentes estados nación  -como fue el caso de la situación vivida durante la Guerra Fría en donde Estados Unidos y la Unión Soviética lucharon con uñas y dientes por ver quien llegaba primero a la luna- sino entre dos sectores de la economía global: el sector privado representado por Space X y el gubernamental simbolizado por la NASA, quienes se están disputando el derecho de llevar turistas a la Luna por primera vez en la historia.

Hace unos días Space X, compañía liderada por el visionario Elon Musk, anunció que realizarán el primer viaje turístico a la Luna en el 2018, llevando a dos millonarios -cuyas identidades han permanecido anónimas hasta el momento- a hacer un recorrido alrededor de la luna en su nave espacial Falcon 9.

Ante esta situación la Casa Blanca se ha movilizado y ha pedido a la NASA la posibilidad de introducir gente común y corriente a los vuelos que realizará la nave Space Launch System, un cohete espacial masivo cuya misión original era llegar a Marte sin tripulación. La respuesta ha sido positiva y al parecer los primeros turistas que irán a la Luna en el SLS de la NASA lo harán en el 2019.

Esta acción por parte de la NASA abre la mesa de debate: ¿Quién será la mejor opción para realizar viajes turísticos fuera de la atmósfera? ¿Space X (sector privado)? o ¿NASA (sector gubernamental?

De entrada, Space X parece ser la opción más viable por el énfasis que ha puesto Elon Musk en reducir los costos de todos sus procesos. En teoría la oferta de Space X tiene como objetivo final ser viable para las personas de clase media-alta y no sólo para millonarios. 

En ese sentido Space X lo está haciendo muy bien y la prueba fehaciente de ello es el éxito del cohete Falcon 9, el cual logró despegar, salir al espacio y aterrizar en el mismo lugar del que despegó. Pero ¿qué consecuencias ha tenido el reducir costos en los planes de la empresa? Muchos retrasos y lo más delicado: medidas de seguridad menguantes, las cuales siguen sin llegar a ser 100 por ciento fiables y que podrían poner en peligro a los futuros turistas espaciales.

En el caso de la NASA la situación cambia ya que su cohete Space Launch System es una nave infinitamente más poderosa y segura que el Falcon 9 de Space X. El SLS puede cargar 290 mil kilogramos mientras que el Falcon 9 solamente 120 mil kilogramos. Esto implica mayores costos que influirán de manera significativa en las personas que podrán aspirar a llegar a la Luna gracias a la dependencia del gobierno de Estados Unidos.

Pero antes de discernir cuál será la mejor opción para viajar al espacio con visa de turista debemos preguntarnos ¿En realidad esto es una guerra por la supremacía del turismo espacial? Al parecer no, ya que tanto Space X como la NASA están trabajando de manera conjunta para poder materializar un su objetivo a largo plazo: crear colonias fuera de la tierra.

Al respecto, Jim Muncy, fundador de PoliSpace, afirmó:

“Es una gran idea para Estados Unidos tener dos maneras totalmente diferentes de enviar gente a la Luna, y será aún más positivo si los dos grandes protagonistas de esta situación colaboran bajo un clima amistoso y de cordialidad. Si esto se cumple los únicos beneficiados seremos los seres humanos.”

¿Qué papel llegará a tener el turismo espacial en la economía mundial? Todo apunta a que será muy relevante debido a los importantes esfuerzos que estos gigantes están realizando para materializar uno de los mayores sueños que sólo eran imaginables a través de la ciencia ficción.