Muere Grumpy The Cat y esta es la industria que deja detrás

Grumpy The cat fue una mascota que replanteó las reglas del influencer marketing y estableció la importancia de las redes sociales.

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Imagen: Instagram https://www.instagram.com/p/Bd-mx_PhBk9/
  • Grumpy The cat fue una mascota que replanteó las reglas del influencer marketing y estableció la importancia de las redes sociales.

  • Las mascotas forman parte de un mercado que a la fecha se ha interesado cada vez más en desarrollar pautas mediante el uso de redes sociales.

  • Las tarea del social media marketing ha convertido a las historias en poderosas pautas mediante las cuales se ha definido la importancia, que el consumidor encuentra en sus protagonistas.

Maximilian Stieler, autor de Creating Marketing Magic and Innovative Future Marketing Trends, asegura que una de las principales razones por las que se ha detonado el marketing de influencia protagonizado por animales, se debe al tremendo tamaño que el segmento de mascotas ha alcanzado.

Stieler explica que hay dos pautas a partir de las cuales se puede entender el interés que los dueños de mascotas tienen por seguir estas cuentas. La primera tiene que ver con los motivos básicos de estas personas, como puede ser el mejor cuidado y atención a sus animales, mientras que del lado de las marcas, entender las mejores alternativas para conectar con los consumidores.

La relevancia del pet influencer

Este viernes se ha reportado la muerte de Grumpy The Cat, uno de los animales precursores en el mercado de pet influencers. Esto fue gracias al interés que despertó en redes sociales, por su aspecto de molestia que se popularizó con un meme que usó su rostro y que sirvió para generar cualquier cantidad de contenidos.

De hecho, una de las pautas que dejó Grumpy The Cat, fue el reconocimiento intelectual de los memes como un contenido que tiene el potencial comercial y que en esa proporción tiene que ser reconocido legalmente.

Otro de los legados que ha dejado Grumpy es la capacidad que una mascota tiene de convertir su imagen en una exitosa licencia de merchandising, determinada en todo momento por la presencia que tiene en la mente del consumidor, gracias a las historias que protagonizó en redes sociales, no solo como figura de influencia, sino mediante colaboraciones que se convirtieron en aditivos a la marca que creó en el mercado.