Una nueva generación de liderazgo está por tomar el poder. Los baby boomer están por comenzar una etapa de transición en la que cederán el control a los millennials, segmento que ha demostrado en muchos aspectos no ser lo que muchos afirmaban que eran.

El cambio se verá obligado por una exigencia de innovación. El mercado y sus condiciones actuales demandan prácticas diferenciadas en este campo, exigencia que aunque es conocida por la mayoría de los altos ejecutivos, poco se ha podido llevar a la práctica.

Cifras entregadas por Simon-Kucher & Partners resaltan que el 72 por ciento de las innovaciones no alcanzan dicho los niveles necesarios para reconocerse como tal ya que  porque en el proceso de desarrollo quedan de lado aspectos como el valor aportado al cliente o la política de fijación de precios.

El problema es igualmente evidenciado en un reporte entregado por PA Consulting Group, el cual refiere que aunque la innovación hoy es fundamental para obtener mayores garantías de supervivencia en un negocio, sólo 28 por ciento de las empresas lo hacen con éxito al tiempo que únicamente 39 por ciento de los ejecutivos están seguros de que han definido las habilidades que se necesitan para ser innovadores.

El 78 por ciento de los ejecutivos mexicanos piensa que son buenos al recompensar a sus empleados por la innovación

El punto de quiebre para la mayoría de las empresas está en ajustar sus modelos para llevar a buen puerto una idea con el potencial de convertirse en una verdadera innovación.

Basta con reconocer que el 37 por ciento de los responsables de negocio no ha cambiado en lo absoluto su enfoque de innovación en los últimos tres años, aún y cuando los cambios en materia social, tecnológica y empresarial son evidentes y contundentes.

Si bien son muchos los factores que influyen en este panorama, lo cierto que la ruptura generacional que se vive en los puestos de liderazgos con las nuevas normas de competencia en el mercado pueden ser uno de los aspectos más importantes a considerar

El informe de PA Consulting Group detalla al respecto que “en esta época los altos ejecutivos cada vez se sienten más desconectados de los cambios tecnológicos que impulsan los negocios y el cambio social”, con lo que el 50 por ciento de los colaboradores de las empresas no cree en que sus líderes puedan mostrar plenamente la visión y pasión necesarias para que la innovación suceda.

Las compañías se encuentran en una lucha interna de Baby Boomers y Millennials. Las empresas dirigidas por CEO que son parte de la generación post guerra tienen problemas estructurales con los valores de los jóvenes. Un estudio realizado por Ricoh indica que el 52 por ciento de los empleados afirma que las empresas no logran cubrir las necesidades de las distintas generaciones que coexisten en un mismo lugar de trabajo.

Encontrar un equilibrio es una búsqueda constante y traer nuevas visones a los puestos ejecutivos de medio y alto rango parece ser el camino a seguir.

De tal manera, vemos como los puestos de gerencias ahora son ocupados con mayor frecuencia por jóvenes que pertenecen a la generación del milenio y aunque este puede ser un movimiento lógico ante la exigencia de innovación, la gran pregunta a resolver es si estos jugadores serán capaces de afrontar los desafíos cada vez más retadores del mercado.

Una investigación firmada por Simon-Kucher & Partners indica que el 90 por ciento de las empresas asegura que la presión sobre el precio es creciente, con lo que el 75 por ciento de las organizaciones asegura que la innovación de productos en la mejor medida para contrarrestar los efectos de dichas presiones.

Cumplir con éxito esta necesidad tendrá que ver con diversos aspectos, muchos de ellos internos y propios de cada organización. Lo único que queda claro es que aunque los valores de los trabajadores y el panorama empresarial han cambiado, una cosa que no tiene son los objetivos centrales del liderazgo: llevar adelante su organización y fomentar su éxito.

De esta manera, estamos a punto de entrar a una nueva era de liderazgo misma que se pondrá a prueba con características muy particulares. La flexibilidad (tanto en espacios y tiempo como vestimenta o incentivos), el desarrollo de carrera para mejorar su compromiso y su sensación de satisfacción en el trabajo así como estructuras mucho más colaborativas para generar mejores resultados comerciales serán los ejes de esta nueva generaron de líderes.

Tendremos que esperar para reconocer si estos elementos serán suficientes para mantener a flote nuevas como veteranas compañías que se enfrentan a una realidad cambiante, diferente y dinámica.