• Los envíos mundiales de smartphones durante 2018, registraron una baja, a 1,404 millones de unidades en el mundo.

  • Pese a que Huawei sufrió por el veto en Estados Unidos volvió a registrar un crecimiento en ventas

  • Hasta diciembre del año pasado, Android contaba con una participación del 73.24 por ciento del mercado de sistemas operativos móviles en China

Huawei vivió una semana complicada luego que Google asegurara que el fabricante chino no podrá licenciar el sistema operativo Android en nuevos productos, declaración que pone en duda el lanzamiento del próximo Mate 30.

La noticia fue dada a conocer por Reuters mediante un comunicado que detallaba que el Mate 30 no podrá utilizar el sistema operativo Android así como ninguno de sus servicios y aplicaciones, debido a que como consecuencia del veto impuesto por la administración estadounidense.

Si esta amenaza llegará a cumplirse, el próximo smartphone premium de la marca china sería el primero en salir al mercado sin el soporte de Android, esto aún cuando Huawei ha señalado en diversas ocasiones que sus productos seguirán contando con el apoyo de Google.

Microsoft se revela

Luego de estas decisiones tomadas en función de las normativas impuestas por la administración de Donald Trump, Microsoft decidió salir a la defensa de Huawei fijando postura a las decisiones del gobierno de la Unión Americana.

En una entrevista Bloomberg, Brad Smith, presidente de Microsoft, calificó como injusto el trato que da Donald  Trump a Huawei, asegurando que las sanciones en contra el principal impulsor de las redes 5G por motivos de espionaje se han tomado son mayores evidencias y ponen en riesgo la rentabilidad de la mencionada compañía.

Sus declaraciones son contundentes al respecto: “Decirle a una compañía de tecnología que puede vender productos, pero no comprar un sistema operativo o chips, equivale a decirle a una compañía hotelera que puede abrir sus puertas, pero no poner camas en sus habitaciones de hotel o comida en su restaurante. De cualquier forma, pone en riesgo la supervivencia de esa compañía”, alegó.

Al mismo tiempo, Smith aclara que la empresa que lidera ha pedido a los entes reguladores estadounidenses más luz sobre el asunto, para no tomar decisiones a ciegas; sin embargo, afirma que con la información recibida al momento no hay una “base sólida de hechos, lógica y estado de derecho” que sustenten las acusaciones hechas a Huawei.

Una vuelta de tuerca

Estas declaraciones son interesantes, luego de que en mayo pasado, la compañía creadora de Windows se sumará de manera modesta al veto de Huawei al eliminar de su tienda online para Estados Unidos la Huawei MateBook X Pro.

Microsoft brinda soporte a diversos equipos de la marca china y, de agravarse, el veto y sus consecuencias, esta marca podría ver impactos negativos en su rendimiento de negocio.

Basta con entender su situación utilizando como espejo lo que diversos analistas han argumentado que Google perderá luego del veto.

En principio, es justo mencionar que en junio pasado, Huawei aseguró que tras las medidas de prohibición Google podría perder entre 700 y 800 millones de usuarios en todo el mundo.

Estas cifras, trascienden a la cantidad de dispositivos (y por tanto de usuarios) que dejarían de operar bajo Android. El gran problema radica en la posible independencia que otras marcas chinas podrían buscar y los impactos que en participación de mercado tendría para la empresa de la gran G.

En números duros, la posible independencia de las marcas chinas resulta interesante para Google si consideramos que hasta diciembre del año pasado, Android contaba con una participación del 73.24 por ciento del mercado de sistemas operativos móviles en China, de acuerdo con datos de StatCounter.

Para este año, según cifras de Statista, se espera que existan 748 millones de usuarios de smartphones en China. Al tomar en cuenta las cifras anteriores, cerca de 531 millones 080 mil usuarios chinos de Android podrían mudarse al sistema operativo de Huawei.

De esta manera, la pérdida de los fabricantes chinos que dominan el 71 por ciento del mercado en su país de origen supondría perder el 26.5 por ciento del total de terminales que operan bajo el OS de Google en el mundo.

Aunque en menor medida, este escenario podría ser fácilmente replicado en el caso de Microsoft, quien podría perder una parte interesante de su negocio que, dicho sea de paso, se ha visto exponencialmente reducido ante el nacimiento de nuevos competidores y tecnologías desde la primera década del nuevo milenio.