México fuera de ACTA (casi)

Por León Felipe Sánchez Ambía
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El día de ayer se aprobó, por unanimidad, en el pleno del Senado de la República, un punto de acuerdo que solicita al Ejecutivo Federal que México se retire de las negociaciones del Acuerdo Comercial Anti-Falsificación, conocido también como ACTA. El evento marca un hecho sin precedentes y confirma como la participación ciudadana, a través de las redes sociales, está moldeando una nueva forma de hacer política en nuestro país.

El punto de acuerdo suscrito por los Senadores Carlos Sotelo García, Yeidckol Polevnsky Gurwitz, Francisco Javier Castellón Fonseca, Federico Döring, Beatríz Zavala, Rubén Camarillo, Raúl Mejía y Ramiro Hernández fue presentado al pleno de la Cámara de Senadores y aprobado por unanimidad. En dicha propuesta, se solicita al Ejecutivo Federal que se suspendan las negociaciones por parte de nuestro país y de forma paralela ordena la conformación de un grupo plural de trabajo que pueda dar seguimiento al proceso de negociaciones que se han dado hasta el momento, con objeto de transparentarlo, así como convocar a foros y consultas públicas que incluyan a funcionarios, académicos, expertos y público interesado en general para que, a través de dichas consultas, se pueda hallar una alternativa que permita proteger los derechos de propiedad intelectual mientras se garantiza el respeto a los derechos fundamentales de los ciudadanos y se cuida que internet no se vea afectada por regulaciones de naturaleza similar al ACTA.

Si bien el punto de acuerdo constituye una resolución no vinculante, es decir que puede o no ser obedecida por el Ejecutivo, el precedente que sienta es de suma importancia. Esto es así debido a que, Constitucionalmente, el Senado de la República es quien debe aprobar los tratados internacionales suscritos por México. En consecuencia, si el Ejecutivo decide hacer caso omiso de la solicitud aprobada el día de ayer por el Senado, podrá continuar la negociación del tratado pero, al final, deberá regresar ante la representación popular para solicitar la aprobación de lo negociado. Así, con el antecedente de rechazo unánime por parte de los Senadores, se antoja difícil una aprobación del texto que, en un momento dado, negociara el poder Ejecutivo en contra de la resolución en comento.

Nuevamente las redes sociales, particularmente twitter, jugaron un papel muy importante para que los Senadores se sensibilizaran acerca de las consecuencias que la aprobación del ACTA podría tener en perjuicio de los ciudadanos y usuarios de internet en nuestro país. Los mensajes enviados por un número importante de usuarios de twitter a los Senadores que tienen una cuenta en twitter lograron que legisladores como Federico Döring, Beatríz Zavala, Rubén Camarillo, Raúl Mejía y Ramiro Hernández se sumaran a Carlos Sotelo García, Yeidckol Polevnsky Gurwitz y Francisco Javier Castellón Fonseca en apoyo al punto de acuerdo en contra de que México continúe con las negociaciones del ACTA.

La campaña no fue nada más a través de twitter. Igual que en otras ocasiones, hubo gente que llamó por teléfono a sus Senadores, gente que escribió correos electrónicos y otros tantos que acudieron en persona al Senado.

Las reglas de la política están cambiando a raíz del uso de tecnologías de la información como herramienta de comunicación, supervisión y empoderamiento de la sociedad civil. Quien gobierne el país tiene que entender que los tiempos actuales no permiten ya las negociaciones en lo oscurito ni la toma de decisiones en función de la consideración que se haga de un sector determinado de la población sin tomar en cuenta a la contraparte.

Felicidades y gracias al Senado de la República. Felicidades y gracias a los 105 Senadores presentes en la sesión de ayer en la que, por unanimidad, aprobaron solicitar al Ejecutivo Federal la suspensión de las negociaciones de ACTA por parte de México. Felicidades y gracias a todos los que, a través de distintos medios, se manifestaron y sensibilizaron a los Senadores.

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