En medio de la emergencia sanitaria, una crisis relacionada con la información surgió a la sombra de la pandemia que afectó a gran parte del mundo, en donde los medios de comunicación jugaron, juegan y seguirán jugando un rol fundamental.

Las fake new se convirtieron en un enemigo más en medio de la pandemia, las cuales ganaron la capacidad para cobrar la vida de miles de personas en el mundo.

Confianza y salud

Esta fue una de las principales conclusiones del foro organizado por la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS) titulado “Toda la verdad sobre el coronavirus”, en el que Daniel López Acuñas, asesor de la dirección de la OMS, insistió en la necesidad de tomar medidas responsables y estructuradas en materia de comunicación, “tan importantes como las epidemiológicas” para evitar la desinformación y alarma social que se ha creado alrededor del brote de COVID-19”.En ese escenario, los medios de comunicación ocuparon un papel fundamental en medio de la crisis, tanto que la confianza de las audiencias en estos espacios informativos creció de manera importante.

De acuerdo con Edelman Trust Barometer 2019, en México el porcentaje de las personas que siguen y/o amplifican noticias creció en 25 puntos, el mayor aumento visto en los 27 mercados donde se realizó el estudio. Este incremento en el consumo de noticias se ha reflejado en una ganancia en la confianza en los medios de comunicación.

Importante para las marcas

La avalancha de información atrajo para los medios de comunicación un público mayor, que en medio de un momento de incertidumbre, se enfocó en la búsqueda de contenidos que contrarrestarán dicho contexto.

Así, los comunicadores, espacios informativos y demás formatos tradicionales fueron especialmente acogidos por las audiencias. No obstante, el fenómeno abrió una puerta interesante para reforzar la relación entre medios de comunicación y empresas, ante la demanda por parte de las audiencias de marcas comprometidas con informar y educar sobre las nuevas realidades del mercado. Para muestra, basta con reconocer que el 84 por ciento de los encuestados desean que las marcas sean un fuente fiable de noticias y mantengan informada a la población, según estimaciones de Edelman.

“La sociedad no requiere a empresas que ante la crisis guarden silencio, por el contrario, reconoce y valora a aquellas que se suman a la solidaridad, que construyan mensajes positivos y de esperanza; que como actores productivos de las sociedades en las que operan, mantienen la promesa de reactivarse cuando todo vuelva a la calma y seguir siendo fuente de empleo y desarrollo”, destacó Maricruz Quirós López, directora de Comunicación en Upgrade Comunicación.

Nuevas directrices

Cuando las demandas a los medios de comunicación y las marcas en medio de la crisis se leen de manera conjunta, queda claro que la relación entre ambas partes se deberá de ajustar.

Si bien las marcas seguirán utilizando los medios tradicionales para informar y conectar con sus consumidores, los canales informativos estarán obligados a entregar mayores datos y mucho más especializados a las empresas, mismas que después de la pandemia no sólo podrían participar como anunciantes, sino como generadores de información.

“Estos datos son críticos para tomar decisiones y realizar acciones de comunicación a cada grupo social y que son altamente valiosos para las marcas. Quien entienda que los datos son socios-estratégicos de todas de decisiones de comunicación, lograrán un gran ventaja y valoración de sus marcas por parte de sus clientes”,  afirmó  Juan Carlos Goldy, Managing Director de LOGAN.

Las ventajas adquiridas por los medios de comunicación durante esta crisis deberán ser capitalizados a futuro. La confianza expresada para marcas y canales informativos deberá ser especialmente evaluada, explorada y capitalizada para enfrentar el complicado escenario que se vivirá en la “nueva normalidad”.

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