Media People: Marion Renate Reimers Tusche

  • Puesto: Titular del noticiario Central Fox / Comentarista de Fox Sports
  • Educación: Ciencias de la Comunicación en ITESM CCM
  • Twitter: @LaReimers

¿Cómo empezó tu carrera como comunicadora?
Marion Reimers: Estudiando la carrera de Ciencias de la Comunicación, hice un casting en la estación de radio de la universidad y me convertí en la voz oficial. En tercer semestre de la carrera empecé a trabajar en Fox como asistente de redacción. De ahí en más me fui desarrollando, fui ascendiendo, hasta el punto en el que me encuentro ahora.

¿Cómo consideras que es el panorama de los líderes de opinión en México?
MR: Creo que la clave está en la palabra opinión. Hemos convertido a la opinión en el eje rector de muchos temas. Y a lo mejor deberíamos opinar un poquito menos e informarnos más. Claro, todo el mundo tiene derecho a tener una opinión, pero muchas veces esa opinión en realidad es un discurso de odio. Deberíamos volver a lo básico, sustentar nuestras opiniones. A veces creo que el gran problema de México es la opinología.

¿Es un fenómeno reciente o es algo que lleva unos años en desarrollo?
MR: En nuestra cultura, el debate con datos, que no descalifica, que construye sobre los argumentos del otro, nos es muy ajeno. Concebimos el debate como una confrontación. Por eso creo que no es algo nuevo. Pero sí creo que nuevas plataformas, particularmente Twitter y Facebook, se han encargado de enarbolar mucho más esta clase de discursos.

“El verdadero reto del marketing está en presentar nuevas cosas y ecosistemas. Eso es ser innovador, eso es salirse de la caja. No el seguir alimentando lo que lleva posicionado toda la vida”

¿Qué significa ser una figura influyente en México?
MR: La poca o mucha influencia que tenemos es una enorme responsabilidad. Es una obligación prepararnos más y mejor, escuchar más voces, salirnos de nuestra burbuja, espejearnos con otras formas de pensar. Pero no podemos defender los discursos de odio en aras de la libertad de expresión. Nuestra postura debe ser en favor de las minorías, de los grupos históricamente ignorados. Cuando las personas ven que alguien se posiciona abiertamente frente a ciertos temas y corre ese riesgo, también las inspira a hacerlo en su pequeño círculo. Ése es el efecto positivo que tenemos que buscar.

¿Cómo cambia la COVID-19 la dinámica de cómo se informa la gente en México?
MR: Creo que hay una tendencia preocupante hacia el “No sé si sea cierto, pero lo comparto por si las dudas”, cuando debería ser “Como no sé si sea cierto, primero lo voy a verificar”. Esto tiene que ver con ignorancia, pero también con el tedio. Investigar, verificar información es cansado. Lo más sencillo es tomar las cosas digeridas y compartirlas. Esta situación va a cambiar el mundo y yo espero que entendamos también que hay muchos hogares en México que no tienen acceso a internet. Y es ahí donde creo que tenemos un reto importantísimo de aprender a comunicar de manera más asertiva y mucho más inclusiva.

¿Cuál es el futuro que percibes para los líderes de opinión y figuras de influencia en el país?
MR: Seguimos dándole fama y poder a personajes que lograron colocarse como líderes de opinión. Debe existir una mayor rendición de cuentas. Habrá quienes digan que cómo quiero que se les exija un discurso más responsable a los influencers. Pero creo que eso empieza por las marcas. Deben tener un sentido más claro de a quién apoyan y a dónde destinan su dinero. La popularidad no significa prestigio. Deben pensar: “Yo no quiero que mi marca se asocie a comediantes que hacen ciertos chistes, porque es enarbolar un discurso de odio, de homofobia, de misoginia, de clasismo, de racismo”. Las marcas tienen un poder importante, en donde tienen que empezar a abogar por el marketing de lo correcto.

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