¿Más vale malo por conocido?

Si bien la renovación de los derechos televisivos de la Selección Mexicana levanta muchas sospechas, una cosa es segura… un mayor número de anunciantes en los juegos del Tri.

Como bien sabes el próximo año tendrá lugar en Rusia la Copa del Mundo de la FIFA, certamen tras el cual expirará (o mejor dicho expiraría) el contrato de derechos de transmisión que la Federación Mexicana de Futbol ostenta con Televisa y TV Azteca. Dicha situación desencadenó a lo largo de la semana pasada una gran polémica en torno a la decisión que la Femexfut debería tomar al respecto: mantenerse con las televisoras de siempre o prestar atención a nuevas ofertas.

Al final del día (como seguramente ya lo sabes a estas alturas del partido) la Asamblea de Dueños decidió, por 12 votos contra 4 (Tigres, Monterrey, Lobos BUAP y Pachuca-León), mantenerse con Televisa y TV Azteca por una cifra que, de acuerdo con versiones extraoficiales, rondaría los 260 millones de dólares, cifra que aunque resulta escandalosa pudo haber sido más alta de haber elegido a otro postor.

De acuerdo con la Federación las razones por las que se tomó la decisión de renovar el contrario con las televisoras “de siempre” fueron esencialmente 3:

  • Triplicación del beneficio económico.
  • Eliminación de la cláusula de renovación automática.
  • Ingresos variables por la explotación de derechos en plataformas digitales.

Si bien las razones para aceptar la oferta de Televisa y TV Azteca parecen válidas a primera instancia, resultan un tanto extrañas cuando tenemos en consideración otros factores. Por principio de cuentas se habla de que que Carlos Slim, en alianza con Telemundo, habría puesto sobre la mesa de la Federación una oferta de entre 240 y 280 millones de dólares, cifra que aunque varía mucho de la oferta aceptada finalmente es más alta y cuenta con una pequeña diferencia, sólo buscaba hacerse con los derechos de transmisión televisiva fuera de México, así como los derechos dentro de las plataformas digitales dentro del país.

Es decir, de haber aceptado la Femexfut la oferta realizada por Slim y compañía, todavía podrían haber obtenido una cuantiosa suma extra al negociar los derechos televisivos dentro del territorio nacional con alguna de las cadenas de televisión de paga como Fox Sports o ESPN, o incluso con Grupo Imagen, Televisa y TV Azteca.

Sin lugar a dudas la decisión tomada dentro del seno de la Federación Mexicana de Futbol no deja de causar extrañeza, pues a simple vista no luce como una decisión realizada con base en la aritmética simple, sino como una que atiende a intereses ocultos, mismos que, de existir, iremos conociendo con el paso del tiempo.

Sea como sea, lo cierto es que Televisa y TV Azteca no podían darse el lujo de perder a la gallina de los huevos de oro y al final del día el consumidor/televidente será quien termine pagando los platos rotos, pues seguramente el ya de por sí elevado número de comerciales y menciones publicitarias no hará sino aumentar en los dos próximos ciclos mundialistas… de hecho no me sorprendería que las televisoras comiencen a promover una ampliación del medio tiempo a 20 minutos.