Suscríbete a Merca2.0 y accede a más 3,500 artículos exclusivos a suscriptores. Haz clic aquí

ARTÍCULO EXCLUSIVO PARA SUSCRIPTORES

Mariana Rodríguez: entre la visibilización del maltrato y abuso de imagen infantil 

La esposa del Gobernador de Nuevo León con sus acciones contra el maltrato infantil se encuentra entre la delgada línea de visibilización del tema y el abuso de la imagen de los menores que llegan al Centro Capullo del DIF.

Compartir:

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
samuel garcia mariana rodriguez bebe save the children
  • En México, 6 de cada 10 niñas, niños y adolescentes han sufrido violencia, pero el tema carece de visibilidad.

  • En la búsqueda de poner el tema en la mesa, la esposa del Gobernador de Nuevo León publicó fotografías de los menores sin tomar en cuenta el uso personal de la imagen y Ley General de los Derechos de NNA.

  • Las redes sociales han censurado a la influencer no por visibilizar el tema, sino por abusar de la imagen de infantes.

Las acciones de la influencer, modelo y ahora, funcionaria pública a la cabeza de la dependencia AMAR a Nuevo León, la cual se encarga de coordinar, plantear, administrar y ejecutar programas especiales o prioritarios de la administración pública del Estado, se han caracterizado por el trabajo frente a la infancia del estado, y en específico, del Centro Capullos del DIF; no obstante, el uso frecuente de sus redes sociales para mostrar el cumplimiento de sus labores y la exposición de casos de maltrato infantil, la han llevado a la censura por parte de Instagram y a críticas por el abuso de la imagen de los menores.

Las niñas, niños y adolescentes (NNA) han sufrido violencia durante siglos en manos de adultos sin que las autoridades visibilizaran el problema. En la actualidad, la escala e impacto de la violencia contra los menores se refleja en la sociedad. Por lo que hay una urgencia para prevenirla; no obstante, se “requiere la transformación de mentalidad de las sociedades y de las condiciones económicas y sociales subyacentes asociadas a la violencia”, dice Paulo Sérgio Pinheiro en el “Informe mundial sobre la violencia contra los niños y niñas”.

De acuerdo con la Unicef, en México, 6 de cada 10 NNA han sufrido métodos de disciplina violentos por parte de los adultos que los cuidan o velan por su educación. Asimismo la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH), entre las adolescentes de 15 a 18 años, el 26.1 declaró haber sufrido violencia: 20 por ciento física, 10.5 por ciento violencia emocional y 5.5 por ciento violencia sexual.

Y con la pandemia ocasionada por la Covid-19, datos oficiales indican que las cifras crecieron. En el caso del estado de Nuevo León en 2020, la Fiscalía General de Justicia del Estado de Nuevo León contabilizó 3 mil 335 denuncias por violencia familiar, lo que representó el 18.58 por ciento de las denuncias totales en el año.

Asimismo, en el estado la trata de menores fue preocupante durante el 2021. En ese panorama, la “primera dama” de Nuevo León desempeña sus actividades.

En recientes días, expuso por redes sociales un caso de maltrato infantil y a través de Twitter mostró imágenes del menor de edad mostrando distintas partes de su cuerpo con golpes, el contenido fue categorizado como altamente sensible. Asimismo, subió videos en donde el menor relata su experiencia de maltrato por parte de sus padres.

Por su parte, en Instagram, donde cuenta con 2.3 millones de seguidores, la plataforma le censuró las imágenes y en días pasados por la censura decidió hacer un en vivo hablando del tema para ponerlo a discusión; sin embargo, le limitaron hacer videos en su cuenta.

“El domingo les expuse un caso que me llegó al corazón. Un maltrato sin limites que nos llegó a Capullos y me bajaron todas las imágenes (…) El maltrato infantil duele, y muchas veces no lo queremos ver por evitar sentir, pero hay que traerlo a la mesa, hay que discutirlo, hay que luchar por erradicarlo y hay que seguir visibilizándolo”, puntualizó en historias de su cuenta de Instagram.

 

Mariana Rodríguez y sus acciones en redes sociales: entre la visibilización del maltrato y abuso de imagen infantil

De acuerdo con gobiernos e instancias internacionales, la violencia contra los niños carece de visibilidad y esta tiene efectos devastadores sobre la vida y desarrollo de los niños, “uno de cada tres niños y, cada cinco minutos, un niño muere por violencia”, dice Réseau International des Droits Humains Suisse et Europe (RIDH).

En el caso de Mariana Rodríguez sus acciones van más allá de un acto bondadoso, son parte de una estrategia de marketingy las fotografías de los menores del Centro Capullos se han vuelto mediáticas.

De acuerdo con Jocelyn Jardón Sanchez, especialista en derecho intelectual y Bussiness & Legal Affairs Coordinator de Endemol Shine Boomdog, “todas las personas tienen derecho a la propiedad de su imagen”.

 En ese sentido, según la especialista, la imagen de los menores se encuentra protegida sin trámite alguno y tiene que existir un permiso para su uso. Al menos en nuestro país, la protección jurídica de la imagen y la voz se encuentra en varias disposiciones legales:  la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM);  los códigos civiles;  la Ley de Responsabilidad Civil para la Protección del Derecho a la Vida Privada, el Honor y la Propia Imagen para el Distrito Federal;  la Ley de Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes para el Distrito Federal; la Ley de los Derechos de las Personas Jóvenes para la Ciudad de México; la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación, y la Ley Federal del Derecho de Autor.

En especifico, la Ley General de los Derechos de NNA en su Artículo 77 establece que el manejo directo de la imagen de NNA, nombre, datos personas o referencias que permitan identificación en los medios de comunicación se considera violación a sus derechos.

Si bien, la exposición de un problema sistémico como lo es la violencia hacia la infancia en México es de vital importancia, pero también la protección de la imagen de los menores es primordial. La censura que ha tenido la “Chavacana mayor” se debe a la exposición del maltrato infantil en Instagram, ya que los términos y condiciones de uso de la red social establecen que no se debe publicar nada que muestre violencia, que pueda asustar a las personas o contenga imágenes de desnudos. En ese sentido, el tema no fue el censurado, sino el uso de la imagen del menor abusado.

 

 

 

Leer más: 

Otros artículos exclusivos para suscriptores