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Marca de maquillaje quiso ser disruptiva y lo logra: rompe su reputación de la peor forma

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Una marca de maquillaje ha hecho una mala apuesta y lo que buscaba ser disruptivo terminó siendo un descalabro para la reputación de su compañía.
  • La construcción de mensajes se ha convertido en una actividad clave en el mercado y una marca de maquillaje lo ha aprendido.

  • Hoy en día hay todo tipo de apuestas en las que deben de pensar las marcas, entre estas las que tienen que ver con la innovación en el mercado.

  • Dentro de las principales pautas que se revelan hoy en día en gestión de creatividad están las que tienen que ver con la innovación en las narrativas.

Una marca de maquillaje ha querido consolidar una estrategia de marketing disruptiva, sin embargo, en su intento por lograrlo la marca ha salido perdiendo y con ello ha dejado un mal antecedente de la gestión creativa que hace

El maquillaje es uno de los productos más consumidos en el mercado y un importante referente que tenemos que entender, para dimensionar la capacidad que logran las marcas cuando alcanzan metas creativas en la comunicación que desempeñan.

Frente a estos casos, un elemento que no podemos perder de vista es el que nos advierte de lo importante que se ha vuelto la interacción con el consumidor.

Para lograr estas metas, un elemento clave es el que tiene que ver con la innovación entendida como una propuesta única desde la cual se tiene que entender de mejor forma el desempeño de las redes sociales en este objetivo.

El error de una marca de maquillaje

Krash es una marca que ha venido impulsando sus productos con estrategias en donde lleva a estos a protagonizar narrativas como “forever alone”, concepto con el que se identifica a las personas que no tienen pareja y a pesar de que se encuentran en busca de ella siguen sin encontrar a una persona ideal.

Este tipo de conceptos llevaron a la marca a lanzar una línea llamada “Sugar Daddy” como se identifica a adultos que se relacionan con personas de menor edad y generalmente hay un intercambio monetario en ello.

La idea de la marca es que al promover este tipo de colecciones, las personas que usaran podrían ser ellos mismos su propio “sugar daddy”, como una idea para desmotivar la dependencia a personas, sin embargo, lo que se pensó como una idea disruptiva terminó rompiendo la reputación de la marca, pues el consumidor recibió la idea como una campaña de promoción para promover esta práctica.

Tras las críticas, la marca ha culpado a los medios por descontextualizar el mensaje, sin embargo, el error ha sido que un concepto de este tipo tiene que pensarse en función del mensaje correcto, en el momento adecuado y con los canales idóneos.

Malas estrategias

Burger King recientemente fue víctima de su propia creatividad, luego de que activó una campaña con motivo del día internacional de la mujer, con la que buscó sumarse a la conversación con un mensaje disruptivo en donde advertía que las mujeres pertenecían a la cocina.

El mensaje era solo pauta para explicar la situación de desigualdad entre hombres y mujeres en el sector restaurantero, pero medios y consumidores no llegaron al final y cobraron en la reputación de la marca con el Clickbait que activó la marca, por lo que se convirtió en un referente que al día de hoy no tiene desperdicio y por el contrario, nos enseña la importancia de construir buenos mensajes en el mercado.

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