Malos hábitos de tu imagen personal con el celular

¿Cómo te sientes cuando estás platicando con alguien de trabajo y no te hace caso por atender el celular en una reunión?

Actualmente, hemos aprendido a vivir en un mundo lleno de tecnología, en el que se nos olvidan incluso los modales por atender una llamada o responder un mensaje, y con esto me refiero al uso del celular, nos sentimos desnudos sin él y sentimos que el mundo se va a terminar si lo olvidamos por un momento.

Desgraciadamente, existen consecuencias negativas si no sabemos utilizar de manera correcta estos aparatos, y no sólo por sufrir u ocasionar accidentes, sino que incluso hay personas que llegan a padecer enfermedades o hasta invadir la privacidad de terceros.

Ahora, en el mundo laboral, ¿cómo te sientes cuando estás platicando con alguien de trabajo y no te hace caso por atender el celular en una reunión? ¿Qué sucede cuando tu jefe está todo el día metido ahí y no te permite hablar con él? ¿Qué pasa cuando dejas de hacer tu trabajo por estar en ese aparato?

Saber los momentos en donde NO debes utilizarlo puede ser crucial para cuidar tu imagen y por eso te doy algunos consejos para evitar caer en errores con el uso de tu celular…

1. No en las juntas de trabajo.- Además de restar credibilidad a tu personal branding, te alejan de las personas e incluso puedes ser catalogado como aquel que “nunca hace nada, porque todo el tiempo se la pasa en el celular”.

2. Al estar platicando frente a frente.- este punto puede provocar que pierdas amistades, pero más grave aun contactos clave en el mundo profesional. Es muy molesto estar comiendo o en el café con una persona que interrumpe la plática o la negociación por estar mirando a cada instante su celular.

3. Al desayunar, comer o cenar.- Definitivamente en las comidas de trabajo esto es una total falta de respeto para todos en la mesa, además que trae consigo consecuencias, ya que estudios han demostrado que nos afecta a nivel psicológico, debido a que no sabemos distinguir el hambre físico del emocional y comemos sin ser conscientes de lo que hacemos, teniendo como consecuencia el aumento de peso al ingerir mayor cantidad de alimento que la que el cuerpo requiere y necesita.

4. Al estar tomado.- El tener un teléfono y estar alcoholizado podría terminar en un momento vergonzoso. En este estado, podrías subir a tus redes sociales, mensajes y/o fotografías que en tu entero juicio jamás harías.

5. En eventos corporativos.- dejas de disfrutar el momento presente y puedes hacer que los demás dejen de disfrutarlo también por el ruido que puedas generar… recuerda que para todo hay tiempo y lo molesto que resulta que suene tu teléfono justo en el momento en que el alguien importante está hablando.

6. En el baño.- Perdín que lo retome así, pero es extremadamente antihigiénico. Estudios aseguran que los celulares transmiten bacterias y por ende enfermedades. Un estudio de la “London School of Hygiene & Tropical Medicine del Reino Unido” reveló que, de un universo de 390 personas, la mayoría no se lavan las manos después de ir al baño y por ello el 82% de las manos y el 92% de los dispositivos se encuentran contaminados con bacterias y heces fecales. Y mientras tanto, afuera hay otras personas en espera que realmente desean pasar a hacer uso de los baños.

7. Mientras caminas.- bastan unos segundos para que nuestro cerebro pierda la noción de lo que estamos haciendo y corremos el riesgo de tropezarnos, golpearnos, chocar, atropellar a alguien o incluso ser embestidos por una persona o coche.

8. Y al conducir.- Y aunque hay varias campañas al respecto nunca está de sobra volverlo a retomar porque en la actualidad, existen miles de accidentes causados por el uso del celular al conducir, aunque puedas “conducir y textear” evítalo a toda costa. Según la organización mundial de la salud (OMS), estudios realizados en distintos países, indican que en los últimos 5 a 10 años los conductores utilizan el celular entre 1% a 11%, eso indica que corren un riesgo cuatro veces mayor para verse involucrados en accidentes.
Que la costumbre o las prisas no te hagan perder las reglas básicas de etiqueta al utilizar este dispositivo, que si bien nos facilita la vida, en exceso, todo perjudica.