Los impactos económicos del discurso del nuevo presidente de Estados Unidos

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La toma de posición de Donald Trump fue atípica en más de un sentido. Las expectativas que se crearon entorno a los primeros indicios sobre las políticas que darán forma a su mandato, sobre todo en términos económicos y de acuerdos comerciales, tuvieron efectos en movimientos importantes en los mercados a nivel mundial mundial.

A un día de su triunfo en noviembre pasado y como consecuencia de varias promesas de gobierno expresadas en el proceso de campaña, las bolsas asiáticas y europeas cerraban a la baja. En aquel momento, Tokio cerraba con una caída del -5.4 por ciento, Hong Kong retrocedía -2.2 por ciento y Shanghai registraba una contracción de -2.25 por ciento.

En Europa, la bolsa en Madrid mostraba una baja de 2.5 por ciento, Paris caía -1.3 por ciento y Frankfurt mostraba bajas de 1.1 por ciento. En América Latina las cosas no fueron distintas. México se ubicó como la nación con mayores retrocesos cuando la moneda nacional se devaluó hasta en un 13 por ciento.

La incertidumbre económica fue la constante durante los meses siguientes, y la volatilidad de las divisas fue evidente. A diez días de la toma de posesión de Trump como presidente, la divisa mexicana retrocedió -1.97 por ciento al perder 42 centavos y cotizar en 21.80 pesos por dólar.

Los números anteriores son una muestra del poder que tienen las declaraciones realizadas por el hoy primer mandatario de Estados Unidos. Si tomamos como referencia lo que sucedió hoy con la moneda mexicana durante el previo y el discurso de Donald Trump, el efecto es claro.

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Movimiento peso frente al dólar previo a la toma de posesión 

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Discurso, un nuevo jugador económico

Horas antes de que diera inicio la ceremonia oficial de sucesión presidencial, la moneda nacional ganaba terreno frente al dólar, al cotizar en 21.68 pesos por divisa americana, luego de haber alcanzado un máximo durante esta semana de 22.01 pesos por dólar.

El preso mexicano se apreciaba con el transcurso del discurso, que se caracterizó por mensajes nacionalistas y poco concretos sobre sus políticas. Sin embargo, cuando Trump fue más incisivo sobre la economía proteccionista que defenderá su gobierno, el precio del dólar se elevó de manera considerable e inmediata.

El fenómeno es interesante y durante los siguientes meses y años será un tema al que se deberá prestar particular atención, si consideramos que uno de las propuestas de campaña más polémicas realizadas por Trump era debilitar la fuerza de la moneda norteamericana, con el fin reactivar el sector manufacturero.

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Movimiento peso frente al dólar durante la ceremonia de sucesión 

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De acuerdo con el índice de la Reserva Federal de Estados Unidos, el dólar se encuentra 7 por ciento por encima de su promedio en cuatro décadas, lo que para los planes de Trump podría ser un gran obstáculos. Comentarios de Donald Trump publicados por el diario The Wall Street Journal indicaban que esta posición de la moneda estaba “matando” la capacidad de las compañías de Estados Unidos para competir.

Las cifras de importación y exportación abren el panorama al respecto. De acuerdo con la OCDE, durante 2014, la balanza comercial de Estados Unidos marcaba un negativo de 731mil millones en las importaciones netas. Entre 2009 y 2014, las importaciones habría crecido de 1,46 mil millones a 2,19 mil millones de dólares; mientras que las exportaciones lo habrían hecho de 967 mil millones a 1,45 mil millones de dólares.

Casos concretos

Reactivar la manufactura para equilibrar la balanza comercial es uno de los principales objetivos del recién nombrado presidente, quien hasta el momento, ha encontrado en el discurso una forma fácil, efectiva y con costos mínimos para incidir en decisiones que van por este camino.

A través de Twitter, Donald Trump amagó a diferentes armadoras de vehículos con imponer un arancel de 35 por ciento para aquellas compañías cuya producción está fuera de la Unión Americana, pero que comercializan sus productos en la misma.

La cuenta de Trump se convirtió en una arma que amenazó a la industria y que consiguió resultados casi inmediatos.

Luego de que el mandatario enviará un mensaje en el que informaba a General Motors que de no mover la producción de Chevy Cruze a Estados Unidos habrá un gran impuesto para sus productos, Ford Mortor Company anunció la cancelación de inversiones anunciadas previamente en una planta en San Luis Potosí, que serían de unos mil 600 millones de dólares. Parte de ese dinero se destinará a una en planta de Michigan. Durante ese día y el siguiente, las acciones de Ford subieron 8.57 por ciento en la NYSE.

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Principales países importadores para la industria automotriz mexicana

Porcentaje de exportaciones destinadas por país de acuerdo con datos de la AMIA

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Estados Unidos

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Canadá

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Alemania

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De igual manera, a finales del noviembre pasado, Trump anunciaba que daría incentivos fiscales así como “grandes recortes” de impuestos a Apple si la empresa tecnológica moviera su manufactura a la Unión Americana. A poco menos de este hecho, la compañía de Cupertino realizó una notificación al Registro Federal de Estados Unidos en la que indicaba que la empresa tiene planes para fabricar productos finalizados en su planta de Mesa, Arizona, donde en la actualidad sólo hace componentes. Lo primero que haría son servidores.

Es importante mencionar que, hasta ahora, el único producto de Apple que se fabrica en Estados Unidos es la Mac Pro, que se ensambla en una planta cerca de Austin, Texas.

Mantener el tipo de cambio fuerte a favor de la moneda norteamericana ha sido parte de la política  monetaria de Estados Unidos desde la década de los años 90’s; sin embargo, todo apunta a que esto cambiará en los siguientes meses. Trump quería tener un mayor control sobre la fortaleza de su moneda y sus discursos -tanto oficiales como extraoficiales- serán una herramienta determinante, más aún con la relevancia de las plataformas sociales en la construcción de la democracia actual.

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