Los clientes que no dicen lo que quieren

Dicen que hay clientes para todos, sin embargo, ellos hablan más de ti que tú mismo; y no a lo referente a ley de la atracción, sino a que ellos encuentran en ti cierto tipo de proveedor basados en la relación que tienen

Está llegando el otoño y es momento de hacer reflexión sobre tu desempeño como mercadólogo durante el año. Muchas veces se siente como si septiembre, octubre, noviembre y diciembre fueran un solo mes de muchos días por la rapidez en que avanzan las fechas; para entender los resultados que tienes hoy, debes comprometerte a analizar lo hecho en los pasados seis meses.

Dicen que hay clientes para todos, sin embargo, te puedo asegurar que los que tú tienes no están contigo por azar. Esos clientes hablan más de ti que tú mismo; y no me refiero al a ley de la atracción, sino a que ellos encuentran en ti cierto tipo de proveedor basados en la relación que tienen, cuando veas que tus acuerdos comerciales carecen de reglas, debes reflexionar si estás siendo buen negociador en los cierres.

Como me ha tocado ver en colegas y agencias, cada quien se deja hasta que quiere. En ocasiones las relaciones con marcas y proveedores pueden llegar a desgastarse tanto que terminan en conflictos irreconciliables. Para que tengas más claro las complejidades de un cliente, te aconsejo tomar en cuenta los siguientes detalles.

Escuchar, leer, preguntar para entender

El uso de las redes y la rapidez de la información ha hecho que queramos toda la información resumida, desglosada, lista para procesar. La realidad es que no siempre es bueno manejarlo así, en ocasiones se requiere análisis e investigación para entender mejor de qué se trata el producto o servicio del cliente.

Tomar los problemas y ver cómo Sí

Cuando un cliente te pide ayuda, tu primera respuesta debe ser “Déjame ver cómo resolverlo”, en ocasiones entablamos relaciones de negocios partiendo del No en lugar de partir del Sí, es básico empezar buscando la forma de solucionar un problema para construir a largo plazo, suaviza tu trato directo ofreciendo ayuda.

Pensar en procesos

Tanto si eres freelance, como si tienes un equipo, debes ser capaz de organizar los compromisos que adquieres. Cualquier proyecto puede irse al fracaso sin un plan con prioridades; una simple libreta de apuntes no es suficiente, es indispensable contar con plataformas de administración de proyectos que te ayuden a controlar solicitudes y entregas.

Cultiva tus relaciones de trabajo pensando en el futuro; recuerda que la confianza se construye por años y se pierde en segundos. Espero que estos consejos te sirvan para tener mejores relaciones con tus clientes. Hasta el próximo martes