Los 5 mandamientos del emotional branding

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La Universidad de Harvard y la de Yale revelaron recientemente que el 95 por ciento de las decisiones del cliente no son racionales; es decir, las emociones del consumidor son mucho más poderosas que su razón.

De ahí la efectividad de emotional branding y sus mandamientos, constituidos por al menos cinco premisas:

Cambiar el concepto de consumidor por el de ser humano

Recordemos que las experiencias personalizadas per se rompen con el status quo, puesto que con ellas, se ofrece algo que no tiene todo el mundo y se obtiene algo que se percibe como si fuera hecho a la medida.

Ir del producto a la experiencia

El marketing de experiencia crece su dominio entre las estrategias de mercado, debido a que se trata de una estrategia que les permite probar el producto y enamorarse de él. De hecho, la firma encuestadora Freeman advirtió que tras entrevistar a mil CMO en Norteamérica, Europa y Asia, uno de cada tres de los directivos reconoció que invertirían hasta la mitad de sus presupuestos en experiential marketing, los próximos tres a cinco años.

Pasar del servicio a la relación

El servicio al cliente es fundamental para una buena relación con las marcas; sin embargo, la relación va más allá, es darle seguimiento y hacerlos sentir como amigos de la compañía, lo que derivará en mayores beneficios.

Evolucionar de la comunicación al diálogo

Enviar mensajes a los consumidores; es decir, comunicarles algo, no es tan benéfico como dialogar con ellos, una posibilidad que las redes sociales han traído consigo. Ahora el reto estará en saber qué preguntar.

Para 33 por ciento de los encuestados por SurveyMe, reveló que el principal reto a la hora de obtener feedback por parte del cliente es el saber qué preguntar, y es que en multitud de ocasiones el no formular una pregunta de la mejor manera o de la forma más adecuada puede arruinar el feedback de los clientes

Cambiar de la función al sentimiento

El que un producto funcione de la mejor manera no garantiza que el consumidor lo compre, pero si el producto le hace sentir cómodo o le genera otro tipo de sentimientos positivos, el cliente continuará consumiéndolo.