El sueño de formar un negocio propio ya es en sí un enorme paso para el emprendedor. Millones de personas no tienen un propósito de vida, no tienen un plan que les permita retirarse en algún momento.

El emprendedor ya resolvió esa parte, ya sabe lo que quiere y sobre qué desarrollará su idea; sin embargo, está cometiendo tantos errores inconscientemente que por ello no logra llegar a su meta.

Se estima que el 65 por ciento de las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) en México son de carácter familiar, de las cuales el 80 por ciento no cuenta con algún tipo de certificación y cerca de 50 por ciento no utiliza técnicas en calidad o productividad. Es decir, el indicador de que hace falta asesoría al emprendedor, es sólo el comienzo.

Anticiparte

Muchos emprendedores caen en el grave error de vivir en un nivel socio económico que no les pertenece, lo que les puede impedir tener su propio negocio. Algunos de los más ricos del mundo dan muestra de este punto.

Warren Buffett, CEO de Berkshire Hathaway, vive en la misma casa que ha habitado toda su vida. El millonario no se anticipó a la riqueza sino que permaneció en un lugar relativamente modesto hasta ser rico, aún después prefirió seguir sus inversiones para vivir de ellas que usarlas en una lujosa mansión o algo por el estilo.

Trabaja en ti

Para poder generar recursos que permitan crear un negocio, se deberá invertir en el propio emprendedor, ya que lo que necesitas saber para lograrlo, se aprende. Es decir, la mejor inversión que se puede hacer está en los conocimientos del empresario, en el manejo de equipo, de dinero, marca personal.

El emprendedor podrá manejar los altibajos y finalmente tendrá algo que no depende de la economía global: sus propias habilidades para que si fracasa, pueda levantarse desde cero.

Perspectiva equivocada

Ver el dinero como un fin y no como un medio es la peor de las perspectivas para el emprendedor. Este, debe estar concentrado en los recursos tangibles porque son los que le van a permitir formar su empresa, pero no porque ese sea su objetivo, generar dinero y ya, sino una fuente sustentable y fuerte de ese dinero.

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No crees en el sacrificio

Desde el inicio el emprendedor debe comprender que un sueño implica esfuerzo y sacrificio. De un día para otro no van a llegar los clientes y el dinero para sustentar la compañía. Los grandes empresarios hicieron incluso el papel de recepcionistas en algún momento porque no tenían recursos, pero tenían el sueño.

Orden, primordial

Con el dinero se debe tener orden. Si el emprendedor no tiene cantidades fijas sobre lo que se gastará en ciertas cosas, el gran error está en eso, en no definir adecuadamente un presupuesto y enfocarse en gastar sólo en lo que realmente se necesita, con miras a que el efectivo sea redituable para la compañía.