A nivel mundial, el concierto Live Aid Venezuela logró colocarse dentro de las primeras tendencias en Twitter. El evento fue organizado por Richard Branson, CEO de Virgin Group, quien días atrás indicó desde su cuenta de Twitter que evento tendría como fin recaudar fondos ante la crisis humanitaria que se vive en Venezuela a causa de la situación económica que priva en el país y que se ha agudizado tras un bloqueo por parte de Estados Unidos y otros países.

El festival musical que tuvo lugar en la ciudad de Cúcuta, en la frontera entre Colombia y Venezuela, reunió a una gran cantidad de artistas internacionales el cantante de reguetón venezolano Nacho, el español Alejandro Sanz, los colombianos Carlos Vives y Juanes, el puertorriqueño Luis Fonsi, el músico español Miguel Bosé, la cantante de pop brasileña Anitta y el británico Peter Gabriel.

Si bien el también llamado “Concierto por la Paz en Venezuela” nació como una forma de apoyo a una causa social, lo cierto es que también funcionó como una plataforma publicitaria para la marca de tan controversial evento.

Imágenes en redes sociales -muchas de ellas publicadas desde el perfil oficial de la marca para Colombia- muestran a una gran cuadrilla de promotores de Virgin que invitaban a los asistentes al exento a llamar gratis a sus familiares en Venezuela.

Con gorras, playeras y un panfleto montado a las espaldas, los colaboradores de la marca anunciaron la oferta, misma que en todos los casos mostraba el emblemático y reconocido logo de la firma de comunicación.

Alcance en términos publicitarios

Con estas acciones la marca capitalizó el interés mediático que el megaconciertos despertó a nivel mundial y la ganancia en publicidad gratuita puede ser enorme.

En principio, para darnos una idea de cuánto pudo ganar Virgin en términos publicitarios con este evento, es necesario entender el alcance en canales de comunicación así como el interés que despertó el evento.

De acuerdo con las mediciones de Tweetreach, los últimos 100 tweets con la etiqueta #VenezuelaAidLive han tenido una exposición de 1 millón 045 mil 948 impresiones con un total de 912 mil 198 cuentas alcanzadas. Por su parte la etiqueta #AidVenezuela, hace lo propio con 243 mil 160 impresiones para los últimos 100 tweets con un total de 184 mil 088 cuentas alcanzadas.

Es importante mencionar que la primera etiqueta se ubica en la primera posición de tendencias a nivel global y en algunos países como México, sitio que ocupan las tendencias patrocinadas, herramienta publicitaria de Twitter que hasta 2016 tenia un precio promedio en mercados como España de 11 mil 300 dólares por un día, de acuerdo con datos de la red social en aquel mercado.

A esto se suma el alcance que algunos participantes del evento han dado al mismo desde sus cuentas. Para tener una referencia, vale mencionar el caso de Alejandro Sanz quien compartió con sus 19.5 millones de seguidores un enlace a Youtube para disfrutar del concierto en vivo.


Al respecto, vale la pena mencionar que un tweet del cantante español durante 2015 cuando tenía una base de seguidores de 12.7 millones de perfiles tenía un costo de 80 mil 460 dólares.A este cantante se sumaron otros con gran relevancia mediática como Shakira, Miguel Bosé y Maluma.

Por último está la relevancia que el concierto ha ganado en las búsquedas en Google. Al escribir Venezuela, la mayoría de los primeros resultados se relacionan con el magno concierto, mientras que las referencias a Richard Branson y así marca son constantes.
De hecho, el interés para el término Live Aid Venezuela es creciente en el gran buscador; sus cifras superan por mucho a Robert Kraft, director ejecutivo de los Patriotas de Nueva Inglaterra que se ha convertido en tendencia al ser acusado por un caso de prostitución.

Lanzar una cifra que dicte la ganancia total de Virgin en términos publicitarios gracias a este evento es complicado si consideramos que se trata de un evento que aún continúa en curso; no obstante, las cifras anteriores pueden darnos una idea bastante puntual de lo que la empresas de Branson ganó al organizar uno de los conciertos más polémicos de la historia.