Las protestas afectan la “marca Chile”, una de las más consolidadas de Latinoamérica

El país hasta ahora considerado como el más "ordenado" de Sudamérica, vive momentos de incertidumbre política que ponen en peligro su marca.

Santiago de Chile
Imagen de Bigstock
  • Las protestas en Chile golpean la “marca” del país 

  • Por los disturbios, trasladan la final de la Copa Libertadores desde Santiago hacia a Lima

  • Millonarias pérdidas en hotelería y gastronomía

La crisis que afecta Chile desde mediados de octubre, que desde un estallido social por la suba del boleto del metro de Santiago derivó en multitudinarias manifestaciones en todo el país, está jaqueando también una de las marcas país más consolidadas de la región.

Marchas, disturbios, gases lacrimógenos y una inestabilidad social permanente, golpea a una de las economías históricamente presentadas como “modelo” de los que debería hacer un país emergente.

El problema es que esa estabilidad macroeconómica chilena, según algunos especialistas que no abonan a la estrategias aplicadas en ese país, se logró en base a una desigualdad social tan amplia que no pudo ser sostenida por más tiempo.

Mientras la mayoría de los chilenos está de acuerdo con las manifestaciones, la popularidad del presidente, el empresario Sebastián Piñera, cae en picada.

Según una encuesta de la Universidad de Chile realizada entre el 29 de octubre y el 1 de noviembre, el 85,8 por ciento de los chilenos se mostró a favor del movimiento social, mientras que sólo el 7,3 por ciento se manifestó en desacuerdo con las protestas. El estudio se llama “Termómetro Social Octubre-2019”. 

Los resultados del sondeo, publicados el domingo pasado en medios chilenos, dicen que más de la mitad de la población participó de alguna forma en las calles (55,3%). En detalle, el 71,7% dijo haber asistido a “cacerolazos”, un 61,4% a marchas o concentraciones y el 58,6% lo hizo a través de las redes sociales. 

La encuestadora Cadem, en base a una encuesta de imagen, dice que Piñera tocó un pido de impopularidad, la más baja de todos los mandatarios de Chile desde el retorno a la democracia en 1990.

El resultado es coincidente con lo que se propone en las manifestaciones: la renuncia del mandatario por haber aplicado sin contemplaciones un modelo económico que no contempla el bienestar de la clase media y pobre.

La encuesta dice que el 79% de los chilenos desaprueba la gestión del presidente y el 5% ciento no está ni a favor ni en contra.

En este marco, se conoció este martes que la Conmebol decidió trasladar la sede de la final de Copa Libertadores de América desde Santiago a Lima, por los disturbios.

Se va a disputar el 23 de noviembre entre River Plate de Argentina y Flamengo de Brasil, pero en Perú. La razón: los problemas sociales en Chile.

Días antes, se anunció la suspensión de un amistoso de la selección local de fútbol contra Bolivia, que estaba agendado para el 15 de noviembre. La causa fue la misma: la difícil situación que vive la nación.

Blas Tomic, director ejecutivo de Fundación Imagen de Chile, decía en 2011 respecto de las marchas de aquel momento (que tuvieron una adhesión mínima respecto de las actuales), “obviamente, no es bueno para la imagen de Chile que el conflicto se prolongue por mucho tiempo, porque empiezan a surgir preguntas sobre la verdadera salud de nuestra democracia”.

La fundación desarrolló un primer estudio de la “autoimagen de los chilenos” y trabajó bajo el concepto: “Chile Hace Bien”.