Cuando estalló el conflicto en Ucrania hace casi un año, las grandes compañías internacionales, dueñas de las marcas más famosas, anunciaron su salida del país invasor: Rusia.
Sin embargo, 12 meses después del inicio del conflicto y con la mayor parte de las empresas en retirada, un informe de Reuters evidencia que sus productos siguen siendo fáciles de hallar.
“Aunque las empresas de Europa, Estados Unidos y Japón abandonaron Rusia por la invasión a Ucrania, el impacto en los consumidores rusos es mínimo”, dice la agencia de noticias en una investigación que abarcó distintos segmentos de negocios.
Sin embargo, aclara que “los plazos de entrega pueden ser más largos y algunos productos más costosos”.
El informe explica que el principal cambio se advierte en los canales de suministro de los productos, pero asegura que las marcas siguen estando disponibles, tanto de manera online como en los puntos de venta físicos. “Los consumidores solamente necesitan saber dónde buscarlos”, detalla.
La clave para su llegada es que la gran mayoría de estos bienes no están sujetos a prohibiciones ni sanciones, ya que su ingreso transfronterizo no es ilegal. Además, Putin está feliz de dejarlos entrar, más allá de qué país provengan.
En los puntos de venta se pueden encontrar productos de Zara, marca de Inditex. Si bien la compañía española cerró sus 500 tiendas en Rusia y luego se las vendió al grupo árabe Daher, en Minsk, capital de Bielorrusia, se consiguen sus productos con facilidad en Moscú.
Aunque la mayoría de las marcas occidentales también se fueron de Bielorrusia, país aliado de Moscú, Inditex no se fue y no dio explicaciones por eso.
Rusia sigue teniendo las grandes marcas
Muchas de las ventas se canalizan por Instagram y Telegram: los rusos que viajan al exterior compran productos de marcas internacionales, vuelven a Moscú y las revenden con un cargo extra de entre el 15 y el 30 por ciento.
Muchos van a Turquía a comprar. El rublo fuerte y la lira turca débil juegan un papel clave para los consumidores rusos.
En paralelo, se multiplicó por 10 la facturación de CDEK Forward, compañía centrada en envíos internacionales entre Turquía y Rusia,
Cuando llegaron las cancelaciones de las empresas occidentales, Moscú legalizó las denominadas “importaciones paralelas”, lo que facilitó a los minoristas entrar productos desde el extranjero a Rusia sin el permiso del propietario de la marca.
Además, todos los sitios de comercio electrónico venden amplias gamas de productos importados.
Otro producto que se consigue con facilidad es Coca-Cola. Aunque la compañía dejó Rusia el año pasado, sitios de comercio electrónico importan la marca desde países de Europa, Kazajstán, Uzbekistán y China.
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