Las fortalezas humanas priman en este mundo digital

El campo laboral cada vez va a apreciar más estas habilidades que son, al final, las que no son reemplazables y las que no van a permitir que la automatización NO nos saque de la cancha del trabajo.

Ya saben que me aterro y me abrumo con los pasos avanzados y desbordantes de los avances de la tecnología, y que mi alma Picapiedra no logra canalizar toda la información de lo que cada día pueden hacer las máquinas. En la loca Feria CES de este año en Las Vegas, por ejemplo, las estrellas fueron los robots con inteligencia artificial.

Sí, esos que nos van a ayudar a hacer los quehaceres gracias a sus programas, algoritmos, sensores y etc. Otra de las estrellas fue un robot con el que… ¡adivinen!, vamos a poder jugar Scrabble… ¡Ya sé, parece mentira! Pero es que de ese calibre está esta era digital que nos tocó presenciar.

Pensando en esas cosas que se creían futuristas y cada día lo son menos y en lo automatiza que está nuestra vida, es apenas obvio que las personas nos atemoricemos por lo que se avecina en términos del mundo laboral. Si ellos van a poder hacer casi todo, ¿nosotros qué? Apague y vámonos, dirían algunos.

Como respuesta a esa pregunta, varios estudios están asegurando que no “cunda el pánico”: a más robotización y digitalización, más necesidad va a existir de las fortalezas humanas. Así, tal cual. Infojobs, por ejemplo, habla de que cada vez las compañías valoran más la personalidad del candidato y su capacidad para resolver problemas y situaciones.

Manpower Group también tiene estudios recientes sobre el tema. Éstos revelan que las habilidades blandas (soft skills), es decir, la comunicación, la colaboración, la creatividad, la capacidad de entablar relaciones fuertes y confiables, la curiosidad, el trabajo en equipo y el deseo de aprender se están convirtiendo en lo más apetecido y peleado por los buscadores de talento, incluso más allá del mismo conocimiento tecnológico. Eso se aprende, pero ¿en un curso se puede aprender a ser amable, buen amigo y honesto?

El campo laboral cada vez va a apreciar más estas habilidades que son, al final, las que no son reemplazables y las que no van a permitir que la automatización NO nos saque de la cancha del trabajo. Sí, en muchos niveles. Es relativo, como todo. Pero esa visión llega a afirmar, según la encuesta de Manpower, que 86% de los empleadores a nivel mundial planea mantener o aumentar su personal debido a la automatización.

En pocas palabras, los robots ejecutan tareas, pero no trabajan. Así las cosas, todo parece indicar que a mayor cantidad de chips, teclados y software, más se hará indispensable la infinita destreza humana para pensar, emocionarse, crear, inventar, percibir y apasionarse. Sin eso, nada.