Las 7 reglas de oro de un negocio exitoso

Llevar a cargo un negocio o desarrollar cualquier tipo de proyecto es una tarea compleja y demandante que requiere de una clara visión, una atinada estrategia, eficiencia en la organización y excelencia en la operación. Más allá de lograr un inicio óptimo, lo más importante es que el proyecto trascienda y perdure en el tiempo de manera exitosa.

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No es condicionante, para emprender un negocio exitoso, contar con grandes cantidades de dinero, una infraestructura robusta o la idea del producto más innovador. En general, simplemente se requiere contar con un buen balance entre Know-how, recursos y, por supuesto, organización. Además, lo más importante sigue siendo el encontrar una oportunidad en el momento adecuado y saberla aprovechar adecuadamente.

A continuación, comparto lo que considero las 7 reglas más importantes para desarrollar y mantener cualquier negocio o proyecto, incrementando sus posibilidades de éxito:

1. Haz algo nuevo o “lo mismo” pero diferente

Antes que nada, tienes que tener ya una idea de que quieres hacer. Es decir, una meta a dónde llegar. Muchos negocios se forman y se vuelven exitosos porque saben detectar necesidades importantes y logran elaborar formas eficaces de satisfacerlas, ya sea desarrollando un producto completamente innovador que identifica y soluciona un “nuevo problema” o desarrollando uno que satisface más “eficientemente” una necesidad que otro producto satisfacía anteriormente.

2. Cerciórate que tus “clientes” si son clientes

Hay que confirmar, desde un inicio del negocio, que el producto o servicio que ofrecerás tiene o tendrá eventualmente una base de clientes estable que lo adquirirá. Muchos negocios que fallan, comienzan sin evaluar apropiadamente a su base de clientes, pasando la mayor parte del tiempo en el desarrollo del producto o servicio y cuando salen al mercado encuentran que quienes pensaban que serían sus clientes no compran. Los negocios exitosos basan su desarrollo en una base de clientes verificados, confiables y buenos pagadores.

3. Equilibra tu plan de negocio con su ejecución

Es muy importante tener un buen plan de negocio/marketing en el que basarás el desarrollo de tu idea, pero no olvides que en el papel suele ser, con mucha frecuencia, diferente a la realidad. Por supuesto que es indispensable saber a dónde vas, pero también es esencial ser lo suficientemente flexible para modificar tu plan a la hora en que se presentan contratiempos o cambios en tu entorno interno o externo. Mantén el plan simple y con objetivos fácilmente identificables, medibles, logrables. Ten en mente una foto clara de a dónde quieres llegar y prepárate para seguir un camino. Recuerda que, aunque la idea precede a la acción, es a través de la acción que la idea se valida y toma su forma final.

4. Optimiza tus recursos

Tu habilidad para maximizar y conservar los recursos durante las etapas tempranas del negocio, incrementarán dramáticamente las probabilidades de éxito del mismo. Aún con un presupuesto amplio, las empresas que mejor subsisten, son aquellas que saben administrar sus recursos eficientemente y vivir “por debajo de sus posibilidades”. Resolver y trabajar el problema es mucho más efectivo y eficiente que arreglarlo “con dinero”. Recuerda que las utilidades en una empresa se obtienen generándolas, no “mereciéndolas”.

5. Consigue al equipo correcto

Apóyate con la gente adecuada para las actividades que te hacen perder foco o te cuestan trabajo. Ya sean áreas en las que no eres el más competente o actividades que consumen tiempo valioso que podrías invertir en cuestiones más productivas. Construir el equipo correcto implica también hacerlo en el tiempo correcto.

6. Sé un buen comunicador (o consigue uno)

Generar confianza y una buena comunicación siempre van de la mano. Un buen comunicador es esencial, desde la presentación de una idea a posibles inversionistas, socios o clientes, hasta transmitir buenas noticias para motivar a tu gente o malas noticias para inculcar empatía y sentimiento de responsabilidad.

7. Consigue un mentor

El hecho que sea tu negocio, no implica que debas tomar las decisiones sólo. Es muy importante que en una etapa temprana reconozcas que no lo sabes todo, ni eres bueno para todo. Conseguir alguien que te pueda orientar en tus áreas “flacas” es una excelente forma de tapar las “goteras” de tu negocio, ya que a través de un mentor puedes obtener el consejo de alguien con una experiencia importante en la situación en la que te encuentras.

Aunque estos puntos te ayudarán a incrementar dramáticamente tus posibilidades de éxito, recuerda que no son una receta de cocina “infalible”. Me encantaría conocer tu opinión en este espacio. Sígueme en Twitter: @CarlosLuer o en este espacio. Nos seguimos leyendo por aquí.