Facebook es la plataforma más popular en el mundo, con 2.3 mil millones de usuarios activos. México es uno de los países que más ama a las redes sociales, pues 9 de cada 10 mexicanos entran a internet específicamente a verlas y especialmente a la red co-fundada por Mark Zuckerberg, con 79 millones de usuarios.

De hecho, la nación mexicana es el cuarto país con mayor número de usuarios. El 99 por ciento de los mexicanos utiliza su tiempo para navegar en internet en Facebook.

La relevancia de la plataforma es innegable, los publicistas y mercadólogos no pueden prescindir de ella en sus estrategias, por lo que deben estar informados al máximo sobre todos los posibles obstáculos que pueden encontrar en el camino.

Además de las ventajas que Facebook o Twitter ofrecen a las estrategias, también existen reglas claras de penalización al contenido, entre ellas destacan tres penalizaciones importantes:

SPAM

Las ligas con contenido distinto al que se promueve en un mensaje, no solicitado, habitualmente de tipo publicitario, enviado en grandes cantidades que perjudican de alguna o varias maneras al receptor, se conoce como spam y en Facebook generalmente funciona al colocar ligas que llevan a información que no tiene nada que ver con la publicación.

FB.co Spider es la responsable de seguir las ligas para evaluarlas, determinar su calidad y asegurarse de que no sean spam.

Like-baiting

Es pedir clic o share descaradamente en una publicación, seguramente lo has visto en forma de votación pidiendo reacciones de me encanta, enojo o sorpresa por algún personaje. La penalización consta de 3 por ciento de alcance para quien lo hace.

Restricción de Eliminar – Reducir – Informar

El primero. Si considera que no cumple con estilo y estándar la va a borrar, hay una guía especial en la que la red social co-fundada por Mark Zuckerberg determina lo que está bien o está mal.

El segundo. Cuando un contenido vulnera las reglas lo reduce, baja el alcance. 

El tercero. Si haces algo malo te avisa, pero Facebook decide a quién y cuándo en realidad, por ello es muy subjetivo.