La confianza es un elemento que en estos tiempos resulta cada vez más escaso cuando menos en el terreno digital. Fenómenos como las fake news crecen a ritmos acelerados, los usuarios se han vuelto especialmente sensibles a esta tendencia y para los medios de comunicación se ha vuelto un reto cada vez mayor transmitir credibilidad entre las audiencias.

En este sentido, datos entregados por el Departamento de Investigación de Merca2.0, el 50 por ciento de los mexicanos reconoce que la proliferación de las noticias falsas en internet va al alza, por lo que buscan un medio que les de confianza en la información que ofrece.

No obstante, los hallazgos del Barómetro de Confianza 2017 elaborado por Edelman, indican que  la confianza en los medios de comunicación cayó a mínimos históricos cuando menos en 17 países, entre los que se encuentra México.

Espacios que son considerados como fuentes y herramientas de proliferación de noticias falsas como Facebook, Twitter y Google han desarrollado acciones que buscan frenar con este problema. No obstante, esto de nada servirá si los sumarios no hacen conciencia del papel que tienen dentro de juego, en donde la construcción de un criterio más amplio y critico es fundamental.

Con la intención de hacer conciencia sobre este mal y dar a los usuarios un panorama más amplio de cómo funciona la información falsa, nació el juego online BadNews, mismo que ofrece a las audiencias la oportunidad jugar el rol de productor de noticas falsas para seguidores al vender teorías de conspiración y mensajes de odio, con el único fin de enseñar a los jugadores el funcionamiento de este tipo de contenidos para evitar que sean víctimas de dicho problema. a ser más inteligentes e identificar la información errónea en los medios de comunicación, y cómo estas cuentas ficticias se extienden, para evitar que sean víctimas.

El juego que es gratuito fue desarrollado por un equipo de la Universidad de Cambridge y ha demostrado su evidencia cuando menos, en su etapa de prueba.

Un estudio piloto realizado en Países Bajos probó una versión en papel del juego en 95 estudiantes quienes se expusieron a un comunicado falso del gobierno sobre las solicitudes de asilo. Al final del experimento se descubrió que los estudiantes que habían jugado con mayor frecuencia eran más escépticos a las fake news. Se espera que este resultado se replique a mayor escala.

Fenómenos como las noticias falsas forman parte del mundo en que vivimos, lo que hace que la desconfianza y la incredulidad sean sentimientos omnipresentes en todos los puntos de contacto. Iniciativas de instrucción y educación como la anterior deberán ser replicadas por marcas y medios para evitar que la proliferación de contenidos falsos afecte la relación con sus consumidores. La oportunidad está puesta en la mesa.