La transparencia no es cuestión de letras chiquitas, sino de simplicidad

La confianza es uno de los atributos más relevantes en el posicionamiento para diversas categorías, en diferentes industrias, como lo es en el caso de las aseguradoras.

Recientemente el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó los resultados del Indicador de Confianza Empresarial (ICE), el cual creció 7.0% en el sector de las Manufacturas a febrero de este año, con relación al mismo periodo del año anterior.

El indicador de confianza empresarial está constituido por la opinión de los directivos empresariales en cuanto a la situación económica que se presenta tanto en el país como en su empresa. Desde luego en muchas ocasiones esta opinión se basa en números estadísticos y la percepción del sector empresarial en los negocios.

En cualquier relación seria de negocio, siempre existen documentos o contratos, con normas, lineamientos y comportamientos que deben asumir las partes involucradas, para cumplir la actividad diaria de negocios. Hay que recordar que estas relaciones nacen de un voto de confianza.

La confianza es uno de los atributos más relevantes en el posicionamiento para diversas categorías, en diferentes industrias, como lo es en el caso de las aseguradoras, ya que esta tiene un gran reto para materializar la promesa de valor, así como el respaldo y solvencia para hacer frente a aquellos momentos en los que se ve afectada la continuidad de la vida o del negocio.

Particularmente, “las letras chiquitas” son un estigma que deben enfrentar diversas categorías de la compañía, para no ver afectada su reputación, debido a que esta apreciación va más allá del tamaño de la fuente.

Es conocida la frase de “menos es más“, la cual no es privativa de las industrias al momento de comunicar e informar las condiciones que conlleva la solución o productos contratados. La contundencia y transparencia son elementos que deben tomarse en cuenta al momento de transmitir, diseñar la comunicación y la solución a nuestros clientes.

Actualmente, existe una diversidad de formatos que facilitan el mensaje que se quiere comunicar y provocan un mejor acercamiento con el público objetivo, el cual, mediante formas tradicionales, suele ser poco atractivo y más complejo de comprender, es por ello que hay que aprovechar las capacidades multimedia para poder precisar las áreas de valor que normalmente viene en una etiqueta, contrato y condicionado general.

Es importante no perder de vista que la confianza y transparencia son elementos indispensables que se construyen desde la misión y visión del negocio, mismos que deben de operarse en el día a día de las organizaciones y los momentos de verdad, con lo cual el reto adicional es recomponer con agilidad dicha promesa de valor hacia el cliente de forma y fondo, para cumplir con su expectativa.

Lo anterior permite fortalecer la relación con clientes actuales y conduce a la generación de nuevos clientes a través de la recomendación provocada por la confianza.