La relación de Twitter y las conferencias de AMLO, la conversación a favor del gobierno y en contra del periodismo

Las conferencias matutinas del presidente Andrés Manuel López Obrador se han convertido en un espacio en el que la crítica hacia el periodismo y la libertad de expresión se han hecho presentes, tanto por el mandatario así como por la ciudadanía, el cual ha reaccionado en contra de las reporteras y reporteros que cuestionan las decisiones o actos del ejecutivo federal.

Prueba de lo anterior fue lo visto el pasado viernes cuando el periodista de la cadena Univision, Jorge Ramos, cuestionó la estrategia de seguridad de López Obrador e indicó que de seguir con los números registrados a principios de año, 2019 sería el año más sangriento de la historia moderna del país.

Poco tiempo después de que este acto alcanzara notoriedad, en redes sociales se hizo un llamado a un boycott en contra de la cadena así como del periodista.

No se trata de un caso aislado, desde Bloomberg se indicó que una periodista, que no se identificó, preguntó al presidente López Obrador, si es que se estaba investigando posibles casos de nepotismo en el Gobierno; luego de unos minutos, las redes sociales se encendieron con mensajes que la llamaban vaca, una integrante de la Gestapo y una “marrana floja” por no levantarse de su asiento para hacer su pregunta al mandatario.

El crimen, refiere el medio, fue interrogar al ejecutivo federal; y es que los ‘devotos’ de AMLO en internet desatan campañas de odio llenas de vituperios contra corresponsales que parecen ser promovidas en gran parte por bots.

Dentro del reporte del medio, se refiere que este factor (el desencanto con la prensa que no está a favor de su Gobierno) es algo en común con su par norteamericano, Donald Trump; la diferencia es que en lugar de hablar sobre fake news, López Obrador tildó de ‘fifi’, una connotación elitista alejado de la realidad, a quien lo increpa durante sus conferencias de prensa.

Además de esta palabra, el ejecutivo federal también ha calificado a periodistas y organizaciones de noticias como fantoches, hipócritas y de “doble cara”.

Reacción en el social media.

Las diferencias entre la prensa y la administración actual no solo se queda en las conferencias matutina sino que se trasladan a las redes sociales, y es que se hacen mensajes incendiarios, los cuales de a poco han generado preocupación debido al aumento en la polarización de la sociedad mexicana en general y la sofocación del discurso político.

Y es que las expresiones de animosidad hacia la prensa son inquietantes, en especial dentro del más país más peligroso para ejercer el periodismo en occidente. “Lastimosamente, lo que vemos es que el presidente estigmatiza constantemente a la prensa”, señaló a Bloomberg, Ana Cristina Ruelas, directora regional de Article 19, un grupo que defiende la libertad de información.

“En el momento en que estigmatizas a la prensa, la violencia contra ellos podría estar justificada” apuntó Ruelas, en momentos en que los ataques en redes sociales, particularmente Twitter, aumentaron desde que AMLO asumió el poder.

De acuerdo con una investigación del ITESO, una universidad de Guanajuato, el estudio mostró que que cuentas coordinadas de Twitter manejadas por bots refuerzan y amplifican comentarios del mandatario contra los medios.

Bajo el derecho a criticar a los medios de comunicación, que, a su juicio, López Obrador, considera que tienen una agenda editorial para desacreditarlo, también ha negado que él o sus colaboradores tengan algo que ver con cuentas manejadas por software.

“No es cierto que haya un grupo promovido por nosotros para defendernos en contra de los que nos critican. Nosotros no tenemos bots”, aseguró AMLO cuando se le interrogó en una conferencia de prensa sobre los resultados de la investigación.

De tal modo que, con una aprobación cercana al 70 por ciento, las repercusiones de las palabras y actos del presidente del país trascienden, más allá de la opinión de la ciudadania sino que se transforman en acciones de repudio.

Ejemplo de lo anterior son las transmisiones vía YouTube de la conferencia matutina presidencial en la que se observan una catarata de insultos dirigidos a los periodistas que toman el micrófono; se les acusa de recibir sobornos, ser irrespetuosos e incluso cosas peores.

Aunque comienza a las siete de la mañana, la audiencia acumula una audiencia de hasta 50 mil espectadores, además de que se ha vuelto una acción común grabar parte de las conferencias y usarlas para producir segmentos en los que se critican o se burlan de los periodistas.