El aprendizaje en línea ya existía México antes de la pandemia. Según la Asociación de Internet, para 2018  la mitad de la gente que estudiaba lo hacía en un sitio web.

Mateo Cuadras, gerente de Expansión para América Latina en Maple Bear, señala que antes “las escuelas no estaban preparadas para la educación a distancia o en línea. Era un refuerzo”.

La COVID-19 forzó la evolución. Diego Miramontes, director de Platzi en México, dice que “no quedó otra opción. Los usuarios se triplicaron y las empresas que buscaban capacitación en línea crecieron 43 por ciento”.

Un reto complejo

No es lo mismo educación en línea que enseñanza por emergencia. Escuelas y centros de capacitación profesional carecían de las herramientas para hacer el salto. Miguel Alegre, CEO de ISDI México, asegura que estos meses no fueron suficientes para abordar estas carencias. Apunta que “67.3 por ciento de los estudiantes de educación media superior y superior no se adaptaron. Otro 66.4 por ciento reportan conectividad deficiente”.

También están los prejuicios de la educación online. Muchos agentes aseguraban que no podía impartirse conocimiento de calidad sin clases presenciales convencionales.

Esta idea persiste. Julián Melo, co-fundador y CEO de UBits, asegura que se necesita “un cambio de mentalidad. El modelo universitario surge en el siglo XVIII y no ha evolucionado. Todas las industrias han cambiado, menos esta. Debemos cambiar y tener más programas abiertos, online y flexibles”.

Futuro brillante

Si algo se puede decir de estas semanas, es que marcas, padres, estudiantes y expertos se han dado cuenta de las ventajas de la educación en línea. No hay duda que aún hay retos por superar. Pero, como el home office, el ecommerce y los esports, este esquema de aprendizaje está para quedarse.

Lo anterior no implica que se enterrará por completo el método tradicional. Camelia Ilie-Cardoza, decana de Educación Ejecutiva de INCAE Business School, asegura que “la educación presencial siempre existirá, pues la interacción cara a cara brinda una riqueza muy importante”. A la vez, está convencida que “la parte digital llegó para quedarse”.

Camelia Ilie-Cardoza, Decana de Educación Ejecutiva de INCAE Business School

Es lógico. Tantas instituciones educativas han gastado millones para sumarse a esta tendencia en medio de la emergencia, que será una pésima decisión de negocio echar estos avances a la basura y volver al inicio. El aprendizaje en línea ya no es el futuro. Es, más que nunca, el presente.

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