• La campaña fue realizada con ayuda de la agencia The&Partnership London

  • El padre del anuncio fue Omar Abidi, miembro en la banda Fightstar

  • Por su parte, la hij fue interpretada por Nandi Bushell, una joven baterista de solo ocho años

Ya terminó oficialmente la temporada de Día de Muertos y de Halloween, lo que solo puede significar una cosa: se aproxima la Navidad. Hay marcas que ya se han adelantado con sus respectivas iniciativas publicitarias. Como por ejemplo, un esfuerzo de GAP presentado en octubre pero que se estrenó hace unos días. O bien la campaña de Heineken, lanzada en plena Noche de Brujas, para celebrar la unidad y la familia para las fiestas decembrinas.

Pero con estas últimas fechas fuera del camino, ya no hay ninguna barrera para que las marcas saquen su campaña de Navidad. Y es que hay varias razones por las que las empresas no quieren desaprovechar ni un segundo de la fiebre decembrina. Según Air Ad Promotions, el 48 por ciento de las personas hacen sus compras para estas fechas antes del Cyber Monday. Otro 25 por ciento del público las termina incluso semanas antes de que llegue Halloween.

Así pues, es evidente por qué una campaña de Navidad puede llegar tan temprano en el ciclo de marketing. Pero más allá de ser herramientas de venta, los anuncios decembrinos también son una gran oportunidad para que las empresas desarrollen fidelidad de marca. Las fiestas son excusas perfectas para lanzar ideas y propuestas sentimentales que refuercen los lazos emocionales marca-audiencia. Y también son el escenario ideal para probar nuevas ideas.

Una conmovedora campaña de Navidad

Una de estas grandes ideas viene de la mano de Argos, un retailer británico por catálogo. La marca decidió lanzar hace algunos días un anuncio para promocionar su guía de regalos para las fiestas decembrinas de 2019. Se trata de un video de casi tres minutos que muestra la conexión entre un padre y una hija a través de la canción Don’t You (Forget About Me) de Simple Minds. El resultado es una hilarante, pero conmovedora activación comercial.


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De inicio, la campaña muestra al padre revisando el catálogo de la marca. Cuando ve que su hija quiere un set de batería, el hombre empieza a imaginarse cómo podría el regalo ser una oportunidad de conectar con su niña. Súbitamente, el instrumento se materializa enfrente suyo, por lo que empieza a tocarlo. La cocina en la que está rápidamente se convierte en un escenario musical, al que se le une su hija después de unos minutos en un concierto en vivo.

Emociones más genuinas

No es la primera vez que una campaña trata de explotar el sentimiento de conexión padres-hijos para crear lazos emocionales con su audiencia. Para promocionar sus hamburguesas a base de vegetales, Lightlife contrató a Kristen Bell y Dax Shepard para mostrar sus estrategias de paternidad. Heinz, en una activación contra el abuso doméstico, también hizo uso de esta relación para potenciar su mensaje. Incluso eBay la empleó contra Amazon en su Prime Day.

Lo que llama la atención de la campaña es que la relación entre padre e hija es conmovedora, sin tener que recurrir a los clichés de la industria. Narrativamente, se entiende perfectamente que hay una conexión más profunda entre el hombre y su niña. Sin embargo, en ningún momento se les ve abrazarse o intercambiar palabra alguna. Es a través de la actividad conjunta de la música y de tocar el mismo instrumento que se sobreentiende su interacción.

En este sentido, representa un respiro de frescura en el uso de emociones en una campaña. Casi todas las marcas desarrollan estrategias sentimentales demasiado obvias para que el impacto en el público pueda ser más contundente. Pero también en la sutileza hay un gran valor. El público no necesitar ser guiado de la mano para entender conceptos complejos. No es necesario ver a padre e hija llorar abrazados para tener un conmovedor anuncio navideño.

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