“La Forma Del Agua” es un mar de fondo que describe al México del 2018

Zambullida refrescante en un ambiente de discriminación, violencia, y corrupción

“Soy mexicano” y hay que entender la mexicanidad”, esta fue la tajante respuesta de Guillermo del Toro en la entrega de los Globos de Oro una premiación con tintes de la bandera de México verde, blanco y rojo, acontecida el pasado domingo 7 de enero, al inicio de este espinoso 2018.

Tres mexicanos exitosos

Ya nos estamos acostumbrando a ver año con año en la premiación de lo mejor del cine internacional, la presencia de mexicanos. Guillermo del Toro es el tercer mexicano en ganar el premio Golden Globe al Mejor Director y Mejor banda sonora por su película “La forma del agua” o “The Shape of Water”. Y fue en el hotel Beverly Hilton en dónde se le entregó el Golden Globe a uno más de “Los Tres Compadres”, como se le conoce a ese trío de directores mexicanos cinematográficos.

Storytelling el arte de contar una historia para conectar con la gente

Del Toro un auténtico “The Storyteller” o cuentacuentos, alcanza en los Globos de Oro 2018 siete nominaciones y dos premios para su película titulada “La forma del agua”, la película también ganó el prestigioso León de Oro en la 75ª edición del festival de cine de Venecia.

Es una película la que podríamos catalogar como un sortilegio cinematográfico, poniendo a México una vez más y de manera oportuna ante los reflectores del mundo en su camino a un posible Oscar en este año 2018.

Película de fantasía llena de símbolos sugestivos

Para los que gustamos obtener un mensaje en nuestras asistencias al cine, Guillermo Del Toro lo logra, con una película llena de símbolos sugestivos, mismos que se van descubriendo al verse con atención y reflexión.

El mundo de Donald Trump es el de los años 60´s

El director de origen mexicano combina con maestría la acción de personajes de la vida real, entre ellos una afanadora muda que trabaja en un gran centro de investigación en la Unión Americana (USA) de mediados del siglo XX concebido como un pujante país líder del mundo y cuyos habitantes ostentaban con orgullo el ser estadunidenses. Es en la etapa de la llamada guerra fría con Rusia.

Los 60´s es una época que Donald Trump basado en su promesa básica de: “MAKE AMERICA GREAT AGAIN” intenta reestablecer, creemos que esto a un alto costo.

El racismo americano de los 60´s

La afanadora muda, Elisa Espósito (Sally Hawkins) personaje central, y su amiga afroamericana compañera de trabajo Zelda Fuller (Octavia Spencer) viven en los Estados Unidos de América de principio de los 60’s, en el país del “Ku Klux Klan”, organización de la extrema derecha y de un racismo intenso, todo esto exteriorizado en un personaje de la película, el coronel Richard Strickland (Michael Shannon), responsable del centro de investigación, lugar en dónde trabajan las afanadoras ya mencionadas.

Es el racismo y desprecio hacia los países latinos y africanos que hoy manifiesta abiertamente Donal Trump.

El sueño del americano de los 60´s y el desempleo en la industria automotriz del siglo XXI

Los personajes simbolizados en este filme viven el sueño americano de los años 60´s embelesados y atrapados en los televisores, con su programación repleta de temas del medio oeste, del héroe norteamericano (Bonanza, Hopalong Cassidy, El Llanero Solitario, RinTin Tin, Bat Masterson), así como de los musicales espectaculares y románticos (Shirley Temple, Fred Astaire), y de anuncios televisivos del rodar de llamativos automóviles fabricados en la industria americana.

Para 1960, uno de cada 6 trabajadores americanos era empleado directamente o indirectamente por la industria automotriz, todo ello símbolo de un país en pleno desarrollo. Ese es el mundo al que el norteamericano medio quiere retornar lo que es más que imposible, ya que han de tomar conciencia de que la propuesta de Donald Trump de regresar empleos de este sector a USA no será viable.

Y no resurgirá el empleo en el sector automotriz en USA debido al proceso de digitalización o “Internet of Things”, raíz que generará aun mayor pérdida del empleo.

El control del mundo

En la película hay un momento en que ingresa en escena un personaje mítico (interpretado por Doug Jones). Esta criatura, aparentemente peligrosa, es motivo de pugna entre sanguinarios espías de la Rusia de Nikita Kruschev, cuyo propósito es asesinar a dicho personaje mítico, evitando con ello que los norteamericanos avancen en sus investigaciones por la carrera al espacio sideral y consecuentemente al control mundial.

Hoy día Donald Trump y Rusia retoman su papel y juegan en un gran forcejeo para tener el control del mundo ahora a través del espacio digital.

La criatura mítica y el rescate de valores universales

El personaje mítico es a la vez una horrible y hermosa criatura, tiene el poder de la curación, y que por su morfología representa a un hombre que en palabras de su creador Guillermo Del Toro es “El David de los hombres anfibios”.

Esta historia va de la mano con los cuentos y producciones cinematográficas de bellas y bestias, así Guillermo Del Toro nos transporta hacia el mundo real del siglo XX, rodeado de un mundo mágico con escenas fluyendo y flotando en el agua para llevarnos a la cúspide de dos importantes valores y sentimientos del ser humano que han sido, son y serán la fórmula para vivir y convivir en cualquier lugar del mundo: amor y aceptación.

Un mexicano talentoso que huye de México

Guillermo del Toro, talentoso y exitoso mexicano, que nace en la ciudad de Guadalajara, Jalisco el 9 de octubre de 1964, estudia, trabaja, crea y crece en México, pero se ve obligado a huir a la ciudad de los Ángeles California USA como respuesta al secuestro de su padre en el año de 1998, rescatado mediante el pago correspondiente.

Hoy día Del Toro, como sabemos, es un exitoso mexicano, director, guionista, productor y novelista, y ha sido galardonado internacionalmente en diversas ocasiones, y tiene grandes posibilidades de obtener el Oscar cuya entrega tendrá lugar en el teatro Dolby, en Hollywood, el 4 de marzo de este naciente 2018.

Mensaje de Guillermo Del Toro toca fibras de México en momento oportuno

Nos dice Guillermo del Toro “Durante años he elaborado historias de color, luces y sombras y en muchas instancias, así como en tres ocasiones especiales, estas historias me han salvado la vida”.

El antídoto para enfrentar los monstruos serán el valor y el amor

México y los mexicanos nos estamos enfrentando, a personajes tan monstruosos como Donald Trump, discriminatorio, despreciativo por todo lo que para él representan los mexicanos, los latinos y los ciudadanos del mundo que no sean de la raza aria, la llamada supremacía blanca.

Y sin duda alguna México y el mundo tendrá el valor para enfrentar las absurdas y agresivas acciones de Donald Trump.

Tomemos en cuenta nuestra oscuridad para encender la luz

Internamente México y los mexicanos también estamos enfrentado a pillos, criminales perversos, estos seres no son míticos, son reales, personificados en algunos integrantes de la clase política y por supuesto del imparable crimen organizado, que con complicidad de algunos gobernantes se han apropiado de la tranquilidad y de la riqueza de este potencial país.

Para enfrentar este escenario el país requiere de la activa participación de los jóvenes, de los adultos, de las mujeres y hombres que tengan valor, conciencia, y el amor o simplemente interés por un México que logré liberarnos de nuestros monstruos, de nuestras imperfecciones como país.

Parafraseando a Guillermo del Toro

Ya que “Somos mexicanos” y “Tomando en cuenta la oscuridad para prender la luz, ya que esa es nuestra realidad” podremos lograr el cambio en México con el valor de la democracia. Y nos quede muy claro que el reconocimiento a un mexicano por “La forma del agua” es una zambullida refrescante para un país denigrado por la violencia, corrupción e impunidad.