La entrada tardía del Banco del Bajío en la BMV

A pesar del buen inicio en su primer jornada en el piso de remates en la plaza bursátil, esto no le representa ventaja alguna con sus competidores, la mayoría de la banca tradicional ya se encuentra listada en la bolsa.

Este jueves el Banco del Bajío entró al piso de remates de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), la segunda firma mexicana en lo que va del año, luego de que en febrero Casa Cuervo saliera al mercado accionario.

Durante la jornada, los títulos de la institución financiera registraron un incremento de 2.71 por ciento, al cotizarse en 30.30 pesos, frente a su precio de salida que fue de 29.50 pesos por papel.

De acuerdo con Bloomberg, en el inicio de operaciones las acciones llegaron a crecer hasta 3.4 por ciento.

El banco realizó una OPI, oferta publica inicial en el país y en el extranjero por alrededor de 480 millones de dólares; en un aviso enviado a la plaza bursátil del país indicó que el monto total de la oferta era de 8 mil 791 millones de pesos considerando sobreasignación.

Este hecho, analizado desde el punto de vista del marketing financiero, tiene la clara intensión de atraer inversores así como clientes potenciales que le den fortaleza y mayor confianza a la institución, además ofrece una ampliación de mercado al poder emitir deuda.

Sin embargo, la llegada tardía del Banco del Bajío a la BMV no le otorga una ventaja competitiva respecto a los demás grupos financieros, la mayoría de la banca tradicional ya se encuentra listada en la bolsa.

Incluso Standard & Poor´s y Moody´s contemplaron en 2016 la posibilidad de bajar las calificaciones crediticias de los grupos financieros mexicanos.

Esto debido al incremento en los préstamos que realizaron las instituciones financieras pese a la desaceleración económica que vivía el país, además de que tanto el petróleo como el peso se encontraban en un periodo de volatilidad.

Por el contrario, UBS indicó que para el año pasado esperaba ganancias de doble dígito gracias al aumento en los préstamos y a la mejora en la calidad de los activos.

A pesar de que en mayo de 2017 la Bolsa Mexicana de Valores alcanzó un máximo histórico al romper la barrera de las 50 mil unidades, finalizó el mes en terreno negativo al retroceder 0.99 por ciento, equivalente a 487.49 puntos, para cerrar en las 48 mil 790.46 unidades.

Esto quiere decir que aún cuando se aprecia un mayor optimismo por parte de los inversionistas, permanece la especulación, el factor Trump sigue causando impacto lo que podría tener repercusiones negativas para la nueva emisora.

Será interesante observar el desempeño del Banco del Bajío, cómo hace uso de las nuevas herramientas del mercado y cómo aprovecha el nuevo enfoque de negocios, veremos sí evoluciona su estrategia comercial o se queda bajo el mismo concepto de posicionamiento.

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