• A raíz de la solicitud de PETA, JP Morgan Chase también prometió no volver a usar animales en ningún comercial

  • En cifras de Statista, el banco recibió ingresos por 109 mil 30 millones de dólares en 2018

  • La institución financiera tiene más de 256 mil empleados a escala global, también en datos de Statista

El banco JP Morgan Chase se ha metido en una nueva controversia. De acuerdo con AdAge, la institución financiera ha sacado de circulación una de sus campañas más recientes. En el comercial, se podía ver a una pareja mayor hablando con uno de los asesores financieros de la marca. Los clientes discutían con el experto un viaje de voluntarios, donde bañaron elefantes.

La secuencia no fue del agrado de la organización PETA. El grupo solicitó a Chase retirar el comercial de circulación. Esto, porque los elefantes en este tipo de viajes “son golpeados y frecuentemente encadenados una vez que los visitantes se retiran”. La CMO del banco, Kristin Lemkau, aceptó la solicitud y añadió que no estaban conscientes del “otro lado del turismo con elefantes”.

Otra mala activación comercial para Chase

No es la primera vez que el banco ha generado reacciones negativas por una de sus campañas. En abril, Chase generó la ira de usuarios en Twitter por una publicación de mal gusto sobre los hábitos de ahorro de sus clientes más jóvenes. Así como con el comercial de los elefantes, la institución financiera retiró rápidamente el contenido y emitió una disculpa.

Tampoco es la primera vez que PETA se opone a alguna iniciativa comercial. En mayo de 2016, lanzó una cruda campaña en tiendas para desincentivar el uso de artículos de piel. Meses después, también logró que varias marcas de moda dejaran de usar plumas de animales con un video. Por supuesto, la organización también ha sido señalada y criticada por algunas de sus posturas más crueles, desatinadas y radicales.

A pesar de la reputación de PETA, no suele ser buena idea echarse encima a la organización. Y en el caso concreto del comercial de Chase, el grupo saca a relucir un punto válido. Si bien la campaña fue desatinada y no logró el objetivo original, también debe reconocerse la velocidad de reacción y atino del banco. Otras marcas deberían ver este caso como un buen ejemplo de cómo reaccionar en caso que una iniciativa publicitaria provoque reacciones negativas.