Suscríbete a Merca2.0 y accede a más 3,500 artículos exclusivos a suscriptores. Haz clic aquí

Suscríbete a Merca2.0. Haz clic aquí

ARTÍCULO EXCLUSIVO PARA SUSCRIPTORES

“Jóvenes Construyendo el Futuro”; efectos paralelos de la empleabilidad en México

El discurso en torno a la implementación de este modelo de becas ha sido cambiante, y mientras el programa ha arrojado resultados, en términos generales favorables, la situación del país no ofrece datos optimistas respecto a la empleabilidad.

Compartir:

  • Según datos especializados, a pesar de que el programa ‘Jóvenes Construyendo el Futuro’ ha obtenido una respuesta favorable durante su primer año, se halla en contraposición a los datos revelados sobre la empleabilidad juvenil.

  • Al cierre de 2022, la tasa de desocupación de la población juvenil será, más o menos, del 14.9 por ciento, cantidad superior a lo arrojado previo a la pandemia.

  • Durante 2021, se dijo que cerca del 50 por ciento de los egresados beneficiarios de la beca lograron conseguir un empleo.

El programa ‘Jóvenes Construyendo el Futuro’ se hizo efectivo en 2018 y fue implementado finalmente con los primeros beneficiarios en 2019 por el Presidente de la República Mexicana, Andrés Manuel López Obrador. Mucho ha cambiado desde entonces en el país: desde la opinión popular, la situación inflacionaria, e incluso un nuevo modelo de empleabilidad basado en el trabajo a distancia, que evolucionaría posteriormente al trabajo híbrido.

En la “Mañanera” del día de hoy, Elizabeth García Vilchis, lectora de la sección “Quién es quién en las mentiras de la semana”, compartió los encabezados de los distintos medios más conocidos del país, en donde aseguró que todos informaron una mentira en torno al programa de becas.

“Medios de comunicación mienten, una vez más, sobre el programa ‘Jóvenes Construyendo el Futuro’. El 21 de septiembre pasado, medios de comunicación como Milenio, Debate, Reforma, El pulso laboral, La Razón, Política Expansión, Punto por Punto y El economista, publicaron notas que hacían referencia a un supuesto desfalco de 35 millones de pesos en el programa ‘Jóvenes Construyendo el Futuro’ que está a cargo de la Secretaría del Trabajo y Previción Social”.

“Se trata de un engaño y una manipulación”, comentó. “Es un refrito de hace dos años”, agregó. Y es que, sea o no cierto que mucho de lo comentado, presumiblemente tomando como base las investigaciones de la Auditoria Superior de la Federación, lo cierto es que el programa desde sus inicios ha estado envuelto en polémicas.

Precisamente, mucho de lo que se comentó en la “Mañanera”, son algunas de las quejas y observaciones que se han observado. Por mencionar algo, se habló sobre los apoyos económicos hacia beneficiarios que se encontraban estudiando o incluso como tutores del programa. Según lo dicho por la propia Elizabeth, este dato fue aclarado “en tiempo y forma” por la dependencia.

Sin embargo, algo que particularmente llama la atención de su discurso es el cierre que se le dio al tema, cuando declaró que el programa “ha sido un éxito”, pues “más de 2.3 millones de jóvenes se han capacitado”.

“[De estos], 43 por ciento han sido contratados, más o menos cerca de un millón, convirtiéndose en los hechos, también en un programa de empleo. Este programa, reivindica el papel de los jóvenes en la sociedad, pues no se les discrimina ni se les llama ‘ninis’, como antes sí sucedía. En cambio, se ofrece capacitación laboral, con miras para obtener empleos dignos”.

Sin embargo, a lo largo de estos años, distintos discursos se han manejado en torno a los efectos de este programa y su impacto real en las estadísticas de empleabilidad del país.

“Jóvenes Construyendo el Futuro”; efectos paralelos de la empleabilidad en México

Por un lado, el 23 de septiembre del año pasado, precisamente se reportaba en uno de los medios señalados que cerca del 5o por ciento de los beneficiarios de la beca había conseguido un empleo tras haber formado parte del programa.

La información, proporcionada por el estudio ‘El efecto del Programa Jóvenes Construyendo el Futuro durante la Pandemia’, presentado por la la secretaria de Trabajo y Previsión Social (STPS), Luisa María Alcalde, y elaborado por la oficina de la Presidencia y la Dirección Técnica Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami), arrojaba entonces que los egresados del programa mantenían estadísticamente una el doble de posibilidades de obtener un empleo durante la pandemia, en contraposición con quienes no formaban parte de él. Las cifras eran del 46.2 por ciento contra el 23.6 por ciento.

No obstante, a casi tres años de que estas cifras fueran proporcionadas, diversos estudios e instituciones señalan que el panorama ha cambiado.

Por mencionar algo, tenemos lo dicho por la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), la cual arrojaba que durante 2019, la tasa de empleabilidad sí creció con respecto a los años anteriores, sin embargo, para el primer trimestre de 2022, había cerca de 8.9 millones de personas jóvenes en ocupación, es decir, una reducción del 2.3 por ciento con respecto a dicho año (205 mil 649 personas). Claro que estos datos pudieran interpretarse de muchas maneras, pues de este 2.3 por ciento, no se conoce cuántos son beneficiarios y cuántos no.

Por todo esto, la información se debe tomar de manera general, es decir, a partir del impacto que la beca continúa generando en torno a la generación de empleos, una que justifique la inversión del programa. Y es que, según el informe presentado por la OIT llamado ‘Tendencias mundiales del empleo juvenil 2022’, se señaló que los jóvenes entre 15 y 24 años de edad son aquellos cuya tasa de desocupación se halla aún por encima de los datos registrados previo a la contingencia sanitaria.

De hecho, la organización ha hecho estimaciones en donde señala que, para el cierre de este año, se ha calculado una tasa de desocupación de este sector más o menos de 14.9 por ciento, cantidad superior a lo arrojado en 2019 (13.5 por ciento). Todo esto se traduce a 6 millones de personas jóvenes que se unen a los 73 millones en desocupación.

En paralelo a todo esto, destacamos por ejemplo que a inicios de 2022, el panorama general en torno a la tasa de desempleo se midió en un 3.2 por ciento, lo que representó una reducción del uno por ciento durante el mismo periodo, pero en 2021, según lo dicho por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Para el segundo trimestre de 2022, la cifra de las personas no económicamente activas se mantuvo en 1,9 millones, lo qu representó una reducción de 500 mil personas. Es decir que el desempleo se redujo en 0.3 por ciento. Además, la Población Económicamente Activa (PEA) fue de 59,3 millones de personas, 1,7 millones más que en el mismo periodo de 2021.

Es decir, esto se traduce como sí, un efecto paradójico en donde, mientras parte de la tasa de desempleo disminuye, naturalmente por la apertura tras la pandemia, el sector en ocupación juvenil también disminuye. Actualmente, según OIT, el incremento en desocupación en las poblaciones jóvenes obedece al 23.3 por ciento, 1.5 puntos por encima a lo registrado durante la pandemia y el más alto en los últimos 15 años.

jóvenes ninis

Este tipo de hechos, por supuesto que problematizan en el discurso popular, pues para muchos, desde el comienzo la inversión que se hace en dichos programas al final no justifican el efecto real de su implementación. Por todo esto, habría quizá que realizar un análiis más completo, a partir de una comparativa entre el total de los resultados trimestrales o anuales del programa y los efectos de desempleo en el país en la población joven, con el objetivo de realmente saber si ha sido viable o no, más allá de lo relacionado con la transparencia del programa.

 

 

 

Ahora lee:

Conformación de marcas mexicanas y penetración en el mercado

Músicos “under” y la descentralización del mercado a través de los medios

Inversión en Native Ads continúa en ascenso; hasta 5 veces su valor en EE.UU.

En la era de los “perrhijos”, la industria Pet Friendly se apodera del turismo

Otros artículos exclusivos para suscriptores