iPhone 5 en la guerra de los Smartphones

Por Carlos Luer
Twitter: @carlosluer

Pues bien, llegó el iPhone 5. El momento que la industria, los medios, los fans y hasta los rivales habían esperado por meses llegó el pasado 12 de septiembre en un evento que definitivamente acaparó la mirada de todo el mundo. Sin embargo, esta vez hay algo diferente que me deja un sabor de boca “diferente” a las versiones anteriores.

Para empezar, en los últimos meses, me encontré muchas especulaciones acerca de lo que debería o no ser la próxima versión de este dispositivo. Críticas a priori acerca de los aciertos o errores que podría hacer la compañía de la manzana para seguir “deslumbrando” al mundo con sus productos en un entorno mucho más competitivo debido a la llegada de los últimos productos de empresas como Samsung o LG. La pregunta obligada: ¿Realmente ha cambiado tanto el panorama para Apple?

Yo creo que uno de los principales retos que enfrenta Apple ha sido creado y nutrido por ellos mismos a lo largo de varios años. Éste es, sencillamente, el tema de la generación de expectativas. Ellos han sorprendido al mundo una y otra vez con el desarrollo de productos geniales que han roto la barrera de la innovación en los hábitos de consumo y conveniencia de muchas industrias tales como comunicaciones, entretenimiento, música o tecnología, entre otras.

Pero el mundo sigue dando vueltas y lo maravillados que estemos hoy, tendemos a no recordarlo mañana. Si un producto excede nuestras expectativas quedamos maravillados, pero nuestro benchmark se ajusta y nuestro parámetro de “normal” se eleva. Así pues, para la próxima versión nuestras expectativas están en el nivel de recibir mismo nivel de satisfacción y quedar igual de maravillados que en la ocasión anterior. Es el cuento de nunca acabar.

El tema aquí es que el campo para innovar en los smartphones (como los conocemos hoy) es cada vez es más acotado. Las innovaciones tienden a ser mejoras marginales a versiones previas en las áreas de hardware y/o software. Hoy la competencia se lleva a cabo definida por quién tiene la mejor pantalla, a quien le dura más la batería, cuál es la mejor cámara, cual sistema operativo es mejor, etc., todos jugando con las reglas que Apple definió con una innovación mucho más relevante al crear el primer iPhone. Si no lo creen, basta ver la siguiente fotografía, en la que se muestran los productos de Samsung (principal contendiente de Apple) antes del primer iPhone y posterior al mismo.

Ahora bien, para evaluar a fondo un producto tan complejo como un Smartphone, no es suficiente irnos a comparar los datos “duros” de Hardware y rendimiento. Si bien el Google Android es un excelente sistema operativo, la pantalla HD sAMOLED del Samsung Galaxy 3 es sobresaliente, los procesadores del LG Optimus están a la vanguardia o la duración de la batería del Motorola Razr es la mejor, todos los teléfonos (incluyendo al iPhone) te hacen cambiar unas cosas por otras a la hora de elegir que teléfono comprar.

Sin embargo, considero que hay 3 elementos clave que son el sistema operativo, las patentes y el famoso “ecosistema” en el que el dispositivo se conecta con otras plataformas, que juegan un papel muy importante a la hora del uso en el día a día y aquí es donde creo que Apple sigue muy por delante de sus competidores.

Aún no hay una opción que ofrezca un ecosistema tan orgánicamente amigable como lo hace Apple para sincronizar múltiples dispositivos. La compra y gestión de video y música con itunes, el Appstore y el icloud son factores que definitivamente le dan un plus al iPhone. El tema de las patentes que obtuvo Apple para su dispositivo (por el simple hecho de ser el primero en llegar) dan también una ventaja importante ya que hay funcionalidades muy buenas que otros teléfonos no tienen o no van a poder tener. Finalmente, el sistema operativo IOS6 lleva años de ventaja y aunque Google se está poniendo muy duro las pilas, hoy por hoy para mí sigue siendo mejor IOS.

Finalmente, quiero agregar que con el lanzamiento del iPhone 5, Apple se está manteniendo fiel a su modelo de negocio, haciendo ligeras mejoras “sustanciales” a sus productos, versión tras versión, con cambios y evoluciones MUY pensados (digo; ¿Qué tan difícil hubiera sido para una empresa como Apple, haber desarrollado un teléfono con una pantalla más grande que la de sus competidores?). En fin, ya veremos que pasa en los próximos meses.

Por lo pronto, te dejo una pregunta: Para ti, ¿Cuál es el mejor? ¿Cuál prefieres? Ya lo sabes, te invito a que me acompañes y participes en @carlosluer o en este mismo espacio. Nos vemos pronto por aquí.

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